Exportación

La exportación española de frutas y hortalizas frescas a la Unión Europea (UE) en el primer semestre de 2023 aumentó un 8% en valor y descendió un 7% en volumen respecto al mismo periodo de 2022, totalizando 8.036 millones de euros (M€) y 5,2 millones de toneladas (Mt), aumentando su peso en la exportación española, según datos ofrecidos por el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria, procesados por FEPEX.

El porcentaje de participación de la UE en el valor de la exportación española en este periodo se situó en el 83% frente a un 82% en el mismo periodo de 2022, mientras que la exportación a países terceros creció un 1% en valor, situándose en 1.854 M€, siendo la participación de los países extracomunitarios en el valor de la exportación hortofrutícola del 17% del total.

El descenso de la exportación a países no comunitarios «se debió principalmente a la caída de Reino Unido, que aunque aumentó un 3% en valor disminuyó un 10% en volumen, por la fuerte competencia de países terceros». La exportación española a países no comunitarios europeos ha sido de 9.678 M€ (+8%) y 6,1 Mt (–7%).

En cuanto a los países terceros no europeos, la exportación se redujo significativamente, descendiendo un 18% interanual en el primer semestre de 2023 hasta los 212 M€ y un 37% en volumen hasta las 147.000 t, lo que representa volúmenes y valores inferiores a los del año anterior y muy reducidos con relación a la exportación total, representando un 2% en valor y en volumen. El principal destinatario es Canadá con 17.752 t (–53%), seguido de Brasil, con 14.449 t (–13%) y Emiratos Árabes Unidos, con 10.275 (–54%).

Para FEPEX el comportamiento de la exportación por países de destino «refleja la necesidad de reforzar las medidas de diversificación de mercados».

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La Agrupación de Exportadores de Almendra y Avellana de España (SAB-Almendrave) ha completado «con éxito» la primera misión comercial a China tras el acuerdo de protocolo fitosanitario anunciado a finales de marzo por el gobierno de España, que permite la exportación de almendra española al gigante asiático. En el viaje, organizado a principios de julio, ha participado el vicepresidente primero de SAB-Almendrave, Gaspar Alapont, corriendo el coste y organización a cargo de la Cámara de Comercio de Gansu en España. Durante una semana la delegación española ha visitado Lanzhou (en la provincia de Gansu) y Pekín.

En los primeros días, SAB-Almendrave ha formado parte de una delegación de empresarios españoles que ha asistido a la 29ª Feria de Inversión y Comercio de Lanzhou, en la que se han organizado distintos encuentros. Entre ellos, con el presidente de la Cámara de Comercio de Shanghai en Gansu, Fan Zhen, el director de la Cámara de Comercio de Gansu en España, Yi Sung, o el director general del departamento de comercio de Gansu, Yonghong Zhang. Enlos mismos se ha destacado la sostenibilidad de nuestras producciones y «se han resaltado las cualidades organolépticas de la almendra española y su versatilidad a la hora de ser utilizada como ingrediente para los segmentos del bakery, confectionary, helados y turrones».

Ya en la capital, se ha mantenido un encuentro con el consejero económico y comercial de la Embajada Española en Pekín, Ernesto Negredo, en el que se han abordado las oportunidades de este fruto seco de nuestro país en el mercado chino. «La apertura china a la importación de almendra española supone una gran oportunidad. Necesitamos agilizar el proceso de activación de códigos CIFER para que, de esta manera, podamos comenzar a exportar esta misma campaña 2023 que comienza en el septiembre. Nuestras grandes producciones, con un potencial de 200.000 t en grano en próximos años, nos convierte en el segundo país productor del mundo y, por tanto, vamos a estar en condiciones de competir tanto en precio como en calidad con la californiana», ha destacado Alapont.

www.almendrave.com

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El Comité de Gestión de Cítricos (CGC) –asociación que aglutina a empresas privadas, grupos empresariales y organizaciones de productores– ha conmemorado una trayectoria de medio siglo al «servicio de la exportación y de los exportadores españoles de cítricos». Así se ha expresado su presidenta, Inmaculada Sanfeliu, en el transcurso de la ceremonia organizada con motivo de tal aniversario en su sede en Valencia. El acto ha contado con la presencia del presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, del ministro de Agricultura, Luis Planas, y de la consejera valenciana del ramo, Isaura Navarro, entre otros.

En la actualidad, este colectivo de empresarios es responsable del 75% de los agrios recolectados, envasados, confeccionados y comercializadas en nuestro país, lo que supone un volumen de negocio por campaña superior a los 2.700 millones de euros. «El buen hacer de los socios del CGC, su camaleónica capacidad para adaptarse y evolucionar, para mejorar el servicio al cliente, es en gran parte responsable del liderazgo que mantenemos en la comercialización, y que uno de cada cuatro cítricos en fresco vendidos en el mundo tenga por origen España», ha manifestado Sanfeliu.

Por su parte, Puig ha puesto en valor la importancia del sector citrícola para la Comunitat y para el conjunto del país, así como la «unidad de acción entre el Consell y los representantes del sector productor y comercializador en avances tan relevantes como la consecución del tratamiento de frío a las naranjas de Sudáfrica o, más recientemente, los consensos alcanzados a nivel valenciano para implementar el nuevo Plan Integral Citrícola».

En este sentido, el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha destacado «el carácter pionero del Comité, como importante instrumento al servicio del sector citrícola, que en su momento sirvió para preparar la integración en la UE y que con el tiempo ha permitido ampliar y consolidar nuevos mercados a las exportaciones».

Cabe señalar que el CGC surgió en virtud del decreto 2059/1972, de 21 de julio. Fueron el varias veces ministro con Felipe González, vicepresidente y responsable de Economía con José Luis Rodríguez Zapatero, Pedro Solbes, así como el empresario citrícola, Julio de Miguel, quienes aglutinaron las voluntades necesarias para impulsar su creación. Aquella primera organización integraba a todo el sector, a los representantes de los exportadores del comercio privado y del cooperativo, de los productores, así como de la industria transformadora de zumos. Pero también formaban parte los ministerios de Comercio y Agricultura. «En Europa se miraba a España con recelo por los efectos distorsionadores que pudieran tener nuestros menores costes de producción y laborales. Se trabajaba en un mercado, el europeo, marcado por precios de referencia y por las llamadas tasas compensatorias, lo que exigía coordinar y ajustar en lo cuantitativo y lo cualitativo la exportación», ha recordado la presidenta del CGC.

El ingreso en la CEE en 1986 implicó la salida de la Administración. La firma en diciembre de 1991 del Tratado de la Unión Europea (TUE) supuso la eclosión definitiva del sector. La entrada en la entonces CEE y la consolidación del proyecto comunitario con el mercado, la moneda única y la ampliación hacia Europa del este, supuso el despegue más importante: cuando España accedió a este ‘club’ tenía una producción de 3,5 millones de toneladas, hoy ésta se sitúa entre los 7 y 8 millones de t. En aquella temporada en la que nuestro país se hizo miembro comunitario lo que se exportaba no llegaba a 2 millones de t, mientras que en las últimas 12 campañas esta cifra nunca ha bajado de 3,6 millones de toneladas.

 

Interlocutor del sector

«El CGC es el gran interlocutor, somos patronal transversal y vertical, una de las más representativas en todo el mundo en comercialización de cítricos en fresco y en producción, negociamos los convenios de recolección y de manipulado en la Comunidad Valenciana, pero también somos productores –los mayores de España– con más de 50.000 ha. vinculadas a este colectivo empresarial. Ejercemos como ‘lobby’ pero nuestra meta no es hacer grande a esta entidad, es que la actividad de nuestros socios pueda seguir siendo líder y desarrollándose con normalidad», ha afirmado Sanfeliu. Para añadir que «necesitamos competir en Europa en las mismas condiciones que los productos importados de terceros países, a los que se les debe exigir las mismas condiciones laborales, medioambientales, sociales y de seguridad alimentaria que nosotros aplicamos», ha aclarado. En su intervención, el ministro Planas se ha mostrado «totalmente de acuerdo en la necesidad de que se compita en condiciones de equidad».

En última instancia, la presidenta del CGC ha aprovechado para poner el acento en dos cuestiones coyunturales claves para el sector. En primera instancia, ha agradecido al ministro y al presidente de la Generalitat Valenciana el «intenso trabajo técnico y político» desarrollado para lograr que la UE aplicase el tratamiento de frío a las importaciones de naranja procedentes de países con ‘Falsa polilla’. En segundo lugar, ha advertido sobre las dificultades que se avecinan por causa de la sequía: «no podemos dejar morir al arbolado por unos años malos de serio déficit hídrico. Necesitamos el compromiso, la implicación de la Administración para seguir siendo motor de la economía española», ha concluido Sanfeliu.

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El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la Administración General de Aduanas de la República Popular de China han alcanzado sendos protocolos fitosanitarios que van a permitir la exportación de almendra y caqui al país asiático. Los mismos se han suscrito en el marco de la visita que ha realizado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Pekín.

Las negociaciones del expediente de exportación de almendra española a China comenzaron en octubre de 2017, cuando el MAPA solicitó a las autoridades chinas el inicio de las conversaciones para el establecimiento de los requisitos fitosanitarios. Desde entonces, el ministerio ha desplegado un trabajo de intercambio de información técnica con la Administración General de Aduanas del gigante asiático, que ha culminado con la firma del citado protocolo fitosanitario de exportación.

De esta manera, por un lado, se da respuesta al interés mostrado por el sector productor de almendra para introducir sus producciones en este mercado emergente. Dentro de la estrategia de expansión de la producción de almendra, China constituye un punto de destino fundamental, ya que se estima destinar a este país unas 50.000 toneladas (t) en el horizonte del año 2025 y unas 90.000 t extra en 2032, según las estimaciones del propio sector.

El MAPA ha indicado que esta oportunidad de exportación «va a beneficiar a un cultivo que se encuentra presente en prácticamente toda España, con especial relevancia en las comunidades autónomas de Andalucía, con 100.000 toneladas de producción media en las campañas 2020-2021 y 2021-2022, Aragón (60.000 t), Castilla–La Mancha (50.000 t), Comunidad Valenciana (37.000 t), Murcia (28.000 t) y Cataluña (20.000 toneladas)».

Por otro, las negociaciones del expediente de exportación de fruto fresco de caqui español a China comenzaron a finales de 2016, cuando el sector productor manifestó su interés por la apertura de este mercado. Este interés se trasladó de manera oficial a las autoridades chinas en 2017, cuando el MAPA y la Administración General de Aduanas china comenzaron el procedimiento de intercambio de información técnica, que «incluyó una auditoría virtual sobre el sistema de control y certificación fitosanitaria de España para el caqui».

Gracias a este acuerdo, China se añade a los más de 50 países a los que se exporta caqui fuera de la Unión Europea. Esta oportunidad beneficiará a las zonas productoras, que se localizan en la Comunidad Valenciana y Andalucía, con más de un 85% y 10% de la superficie de producción, respectivamente, seguidas de Extremadura, Cataluña, Murcia y Aragón.
 

Registro de parcelas y almacenes
En ambos casos, las condiciones fitosanitarias acordadas requieren un registro de las parcelas de cultivo y almacenes de confección que quieran participar en el programa de exportación, así como el seguimiento de determinadas medidas de manejo del cultivo durante el ciclo de producción hasta su salida hacia China. Este proceso de exportación implica a operadores y administración autonómica y central, cuya actuación conjunta se refleja en la aplicación informática del ministerio denominada CEXVEG (comercio exterior de vegetales). CEXVEG es a la vez garantía del cumplimiento de las condiciones de exportación y salvaguarda de la trazabilidad de todo el proceso, así como ejemplo de coordinación entre las administraciones autonómica y central; como así han verificado y valorado las autoridades de la República Popular de China en la auditoría realizada a España.

Estos últimos protocolos suscritos con China amplían la cartera de acuerdos bilaterales ya firmados con este país para la exportación de frutos frescos como cítricos, melocotón, ciruela o uva de mesa; así como de productos vegetales destinados a la alimentación animal (avena forrajera, pasta de aceituna o alfalfa deshidratada).

En su conjunto, las exportaciones agroalimentarias españolas superan los 68.000 millones de euros anuales, de los que más de 24.000 millones corresponden a las exportaciones a países no comunitarios. La balanza comercial exterior agroalimentaria muestra un saldo positivo de unos 14.000 millones de euros, lo que posiciona al sector agroalimentario como el motor de la exportación española de bienes y mercancías. 

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Con la finalidad de conocer mejor los retos y desafíos de la industria del mango en Guatemala, hemos conversado con dos grandes expertos en esta temática como son el presidente del Comité de Mango de Guatemala, el ingeniero Edwin Zaparolli, y el ingeniero Eddy Martínez, productor y exportador de mangos, quienes han hecho una radiografía de la realidad de la producción en este país centroamericano.

Así, Zaparolli ha señalado que «el desarrollo del cultivo ha tenido un estancamiento, o sea, estamos con las áreas que teníamos y no hemos crecido, porque todo el mundo está a la espera de qué va a pasar. El último año ha sido bastante delicado, porque el incremento de los fletes marítimos ha pegado muy fuerte. En realidad, este negocio no deja tanto beneficio ya que subieron las navieras, por lo que hay que ajustar muchas cosas, y una de ellas es nuestros costes de producción sin sacrificar la productividad y la calidad del cultivo».

Asimismo, «no nos hemos sentado mucho a hablar de esto entre los exportadores de Guatemala, aunque pienso que el resultado fue mejor de lo esperado, sobre todo por el trabajo hecho en Estados Unidos, porque las ventas subieron a pesar que no en la misma proporción que crecieron los costes. Esperábamos que las navieras empezaran a reducir costes, pero hasta ahora las cotizaciones siguen iguales o un poco más caras respecto al año pasado».

Este ingeniero también ha indicado que «creo que han empezado a bajar los precios de las cargas secas, pero no las refrigeradas, y la carga refrigerada es la que manda en nuestro transporte marítimo. Estimo que los insumos subieron casi el 75% el año pasado, y las navieras están casi al mismo nivel, a un 75 u 80% más caras».

Por su parte, Eddy Martínez ha manifestado que «el mango se ha posicionado a nivel internacional como una fruta que tiene un crecimiento constante y eso no ha pasado desapercibido para la industria en Guatemala. Por ello existe bastante interés de incursionar en este cultivo, aunque tenemos muchos retos y desafíos todavía por cumplir. Debemos de mejorar lo relacionado con la productividad y una reducción de costes de producción para que realmente sea un cultivo atractivo para los productores y exportadores».

 

Principales destinos

Con relación a la dimensión internacional del mango guatemalteco, Martínez ha puntualizado que «dentro de los cinco principales países exportadores de mango de Latinoamérica, Guatemala está posicionada en el quinto lugar. Nuestro volumen es del orden de los 4 a 5 millones de cajas anuales, por lo que podríamos crecer más y duplicar las exportaciones».

Además, «en cuanto al destino de nuestras exportaciones, un 90 y 95% se dirige al mercado estadounidense. Tenemos una posición geográfica privilegiada que nos permite llegar en un corto tiempo a ese mercado, entonces es más atractivo para los productores exportar hacia los Estados Unidos que hacia otros países. El resto se exporta principalmente a Europa».

Respecto a los mercados fronterizos, Zaparolli ha resaltado que «para nosotros son interesantes, por ejemplo, El Salvador y Honduras, que vienen y se llevan cualquier cantidad de mango. Ya se tiene un acuerdo comercial con Chile, y ya se han hecho algunas pruebas con este país, y todavía creo que hay que afinar algo. Pero el problema es que, yo siento que no podemos buscar tanto mercado, pues nuestra producción no es tan grande. Además, la mayoría de nuestra producción está comprometida con los brókeres de Estados Unidos».

En relación con Asia y Medio Oriente, Martínez ha explicado que «vemos como otros países están firmando tratados de libre comercio con China, Corea y Japón. Son mercados muy atractivos porque sabemos que hay consumidores de alto poder adquisitivo, o sea, es una buena oportunidad para el mango. Sin embargo, para Guatemala es una situación bastante difícil pensar en enviar fruta hacia esos destinos. Nuestra logística de transporte es muy complicada, hay muy poca disponibilidad de barcos y el tiempo de tránsito marítimo es demasiado largo. Estamos hablando hasta de veinticuatro días de tránsito, y eso causa muchos problemas en la calidad de la fruta. Entonces esos mercados son interesantes, pero creo que tenemos que abordarlos de otra manera, probablemente hacer exportaciones aéreas».

Finalmente, en lo concerniente a qué se puede mejorar en la industria del mango de Guatemala, el Ing. Zaparolli ha reiterado que «como he dicho anteriormente, la productividad es lo más importante que debemos mejorar en Guatemala. Nuestra media de producción está actualmente en las 12 toneladas por hectárea (t/ha), y esa es una cifra muy baja. Deberíamos de estar en no menos de 25 t/ha. Por supuesto, hay huertos bien tecnificados que logran esos volúmenes de producción, incluso más, pero también hay muchos de pequeños y medianos productores, que tienen solamente 7–8 t/ha».
Francisco Seva Rivadulla.

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El volumen exportado de frutas españolas ha caído un 13% en 2022 respecto al 2021, totalizando 6,6 millones de toneladas (t) y afectando a casi todos los productos. Así, en fruta de hueso han retrocedido el melocotón, un 24% menos y 262.211 t y la nectarina, con un 20% menos y 277.539 t. En frutos rojos, la fresa ha descendido un 12% situándose en 278.137 t o el arándano, con un 3% menos y 86.879 toneladas.  En cuanto al valor total de la exportación de frutas este ha ascendido en el último ejercicio a 8.843 millones de euros (–3% en relación al 2021). Estas cifras han sido facilitadas por FEPEX, según los datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, hechos públicos por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Por lo que se refiere al total de la exportación española de frutas y hortalizas frescas en 2022 se han totalizado 12 millones de toneladas, lo que supone un 10,4% menos que en 2021 confirmando las previsiones a la baja realizadas por FEPEX, mientras que el valor aumenta un 1,6%, menos de lo estimado inicialmente, totalizando 15.930 millones de euros.

El fuerte descenso del volumen exportado que confirman los datos definitivos de 2022 se debe en gran medida a la climatología adversa que ha provocado todo tipo de incidencias, como las heladas de la primavera, que supusieron la fuerte reducción de la fruta de hueso especialmente en Aragón y Cataluña, o las incesantes lluvias durante los meses de abril y mayo en regiones eminentemente hortofrutícolas como Murcia.  A lo que se sumaron las olas de calor del verano y un arranque de invierno muy cálido, que ha afectado a las producciones hortofrutícolas andaluzas. Por ello, son precisas medidas específicas para fomentar las inversiones que permitan hacer frente a esta climatología adversa cada vez más presente. En cuanto al valor, el crecimiento estimado del 3% estimado por FEPEX se reduce, con los datos definitivos, al 1,6%, incremento que no compensa la inflación de costes que ha asumido el sector, en un año, en el que las importaciones han seguido creciendo. 

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Preocupación en la asamblea de la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (FEPEX) celebrada este martes en Lleida al finalizar la conferencia del catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) Antonio Ruiz de Elvira, un experto en cambio climático. Ha asegurado que este año también helará. «No sé si el 1 de abril, o el 10 de abril o el 20 de marzo, pero va a helar». La helada de abril del año pasado dañó 93.000 hectáreas. Según su análisis, las heladas de 2023 no serán tan intensas como las de 2022.

«No hay modelos que permitan predecir la meteorología más de cinco días y el clima más de quince, lo que hay son modelos estadísticos. Los modelos estadísticos nos hablan de la situación meteorológica en España a finales de marzo y tal como está hoy en día el chorro polar es altamente probable que o bien en la última semana de marzo o en la primera de abril haya una helada, que haya una entrada de aire frío del norte», ha detallado Antonio Ruiz de Elvira.

El catedrático ha remarcado que no se va a parar el cambio climático, entre otras razones porque hay que poner de acuerdo a 187 países y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático nunca ha salido nada concreto, «todo son promesas». En este contexto, ha defendido que sí se está a tiempo a tomar medidas locales de adaptación a la realidad, una adaptación que, desde su punto de vista, «además de contrarrestar los efectos del cambio climático genera trabajo y riqueza».

Sobre los efectos que se esperan del cambio climático ha insistido en la subida del nivel del mar (en unos sitios más y en otros menos, en el Mediterráneo tardará más porque pasa poca agua por Gibraltar), «sequías e inundaciones constantemente, contrastes de calor frío o viento fuerte, estos son los impactos que debemos esperar».

Entre esas medidas locales que se pueden tomar ha defendido variedades nuevas y sabedor del tiempo necesario en el sector frutícola ha agregado: «se tarda, 30 años, pero tenemos tiempo». «En esos 30 años –ha agregado– tendremos problemas, tendremos heladas, como las del año pasado, tendremos precalentamientos, pero tenemos tiempo. Podemos calentar gota a gota los cultivos, ahorro masivo de agua, pensar en diques en zonas costeras y para la zona del Mediterráneo reforestar toda la cadena costera».

 

Digitalización
La ponencia de Antonio Ruiz de Elvira ha abierto la parte pública de la asamblea de FEPEX, en la que el director de la asociación catalana, AFRUCAT, Manel Simon, ha moderado una mesa redonda sobre las oportunidades de la digitalización y la innovación tecnológica con la participación del CEO de Hispatec, José Luis Molina; el director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar, Roberto García Torrente; la sectorial líder de FI-Group, Carmen Ovejero, y Carles Martinoid, presidente de Click, SCCL.

La asamblea ha servido, según el director de FEPEX, José María Pozancos, para fijar las prioridades y objetivos estratégicos cercanos para conseguir una «sostenibilidad competitiva» del sector tras un año en el que las exportaciones de frutas han caído un 10%, las importaciones han subido un 5% y el consumo se ha reducido un 11%.

Pozancos ha dicho también que «el marco regulatorio cada vez más estricto desde el punto de vista medioambiental está dificultando las cosas a los productores de fruta por limitación en el uso de fitosanitarios, la escasez de recursos y las limitaciones ambientales» que desde su punto de vista «no están suficientemente sustentadas científicamente» y solo se aplican en Europa.

Por su parte, el director general de AFRUCAT, Manel Simon ha agregado que 2023 será un año «de extrema presión normativa» para el sector y se ha referido a las restricciones e impuestos a los plásticos, el Real decreto de envases y las obligaciones del nuevo cuaderno digital de información de los productores que tendrán que informar de sus fertilizantes y tratamientos fitosanitarios.
Rosa Matas.

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¿Qué vinos buscan las importadoras de Polonia y la República Checa? Doce empresas importadoras de estos países han participado a finales de octubre en la decimoséptima edición del International Wine Business Meeting de Lleida, organizada por Cámara de Comercio de Lleida para «establecer relaciones entre empresarios, productores e importadores», Jordi Quejido, responsable de internacionalización de la entidad organizadora.

Han contactado con bodegas de 18 denominaciones de origen: Bodegas Yzaguirre, Gramona, Coca i Fitó, Roqueta Origen, Castell del Remei, Arriezu Vineyards, Alta Alella, Mas Blanch i Jové, Cellers Unió, Casa Ravella, Masia Vallformosa, Celler Carol Vallés, Celler Forns Raventós, Celler de Sanui, Costers del Sió, Grandes Vinos, U MES U, Bodegas Cornelio Dinastía, Cellers Alsina, SL, Peninsula Iberian Wines, Vinícola Real, Gómez de Segura / Pascual Larrieta y Shukhrat Khakimov & Viticultores.

Petrus es una empresa de la República Checa que solo importa vino español. «Tenemos sobre 200 vinos en nuestro portfolio de 45 bodegas de zonas muy conocidas como Ribera de Duero, Rioja, vinos blancos de Rueda, de Rias Baixas, de Galicia, y me interesan todas las bodegas que han participado», afirma su propietario, Dominik Sokol, interesado en bodegas pequeñas y «vinos más baratos que antes», pensando en el aumento de los costes energéticos. Importa unas 50.000 botellas anuales y comercializa en el canal Horeca, retailers y a través de su tienda online.

Otras cuatro empresas de la República Checa han ido de compras a Lleida. La Caoba importa alrededor de 70.000 botellas al año, aproximadamente, de 30 bodegas de Italia (42%), Francia (24%), España (19%), Argentina (8%) y Grecia (7%). La mayoría de sus clientes son hoteles y restaurantes, que actualmente suponen el 83% de su facturación total.

Con un volumen de importación de alrededor de 5 millones de botellas, Budamont, está focalizada totalmente a la gran distribución tanto de República Checa como de Eslovaquia, a la que vende el 90% de su facturación, y tiene gran interés en las bodegas españolas.

Por su parte, Openwine fundada, inicialmente especializada en vinos de Chile, el país de su fundador, después de añadir de Argentina y Uruguay ha incorporado los españoles en su porfolio, representando en estos momentos el 15% de sus importaciones totales.

Vicom tiene 30 años de experiencia en la importación, distribución y venta de vinos y licores en la región de Praga. Quiere potenciar las ventas a través de sus propias tiendas y del canal online y tiene interés en producto ecológico.

Katarzyna Piskorz–Palusinska encabeza la empresa polaca Sobiesław Zasada. Un 30% de las importaciones de esta llegan de España. «A mí me gustan mucho los vinos españoles y como yo los busco, y creo que son los mejores vinos, tenemos una oferta bastante amplia», cuenta Katarzyna.

Le interesa el cava: «tenemos una bodega que produce cava, pero es muy caro, busco un productor con buena relación precio calidad, es lo que más me interesa. Busco bodegas pequeñas de zonas conocidas y cava. En Polonia triunfa el proseco, pero hay clientes que piden cava».

Sobiesław Zasad está importando alrededor de 60.000 botellas anuales sobre todo de bodegas de pequeña dimensión. Su porfolio cuenta con 400 referencias de vinos españoles, italianos, franceses, austriacos, alemanes.

El Catador es otra de las empresas polacas centrada en vinos españoles. Con un volumen de importación de 150.000 botellas al año, comercializa sus vinos a través de las tres tiendas propias que tiene en Varsovia en detallistas especializados, en el canal Horeca y también en la gran distribución. Su actual porfolio incluye más de 300 referencias de prácticamente todas las regiones de España, en el que predominan los vinos de gama media y alta.

También ha participado Dom Wina. Con una red propia de 10 tiendas y un volumen de importación que superó el millón de botellas en 2021, vende también en la República Checa. Su club de vinos está formado por más de 8.000 personas y su cartera incluye 600 referencias.

M&P Pavlina, con central en Marki, tiene 52 tiendas por todo el país y un catálogo de 3.500 referencias. Está especializada en referencias de gama media y alta que importa de más de 100 proveedores de todos los países productores de vino.

Kondrat Wina Wybrane es otra de las empresas polacas interesadas en el International Wine Business Meeting. Tiene dos tiendas propias, nueve en franquicia y opera en el canal on trade, al que se dirigen el 23% de las ventas totales de la empresa y vende online (actualmente supone el 30% de su facturación). Apuesta por el público joven y para ello es muy activa en las redes sociales. Organiza formación para todos los niveles, concursos, juegos con premios para los participantes y una cena mensualmente. En 2021 importó unas 580.000 botellas, un 23% de España.

Completan la lista de importadores Caterteam, con un volumen de importación en 2021 que superó las 150.000 botellas y que, aunque su especialización es en vinos de Italia, actualmente las importaciones de vino español ya superan el 30% y Oktan Energy–Wina, una empresa que importa 300.000 botellas al año de las que un 40% son de Israel y un 5% de España para vender principalmente en supermercados, en tiendas minoristas y en el canal Horeca.

La próxima cita del International Wine Business Meeting en Lleida será del 23 al 27 de enero de 2023 con importadores de Panamá, Costa Rica y República Dominicana.

Rosa Matas, Lleida.

Publicado en Enoviticultura nº79

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La exportación española de frutas y hortalizas cerrará el 2022 con un descenso del volumen de entre el 8 y 10% (12 millones de toneladas), mientras que el valor aumentará en torno al 3%, superando los 16.200 millones de euros, «incremento que no compensa la inflación de costes que ha asumido el sector, en un año, en el que las importaciones han seguido creciendo», según las estimaciones realizadas por FEPEX, basadas en datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales hasta octubre y una previsión de noviembre y diciembre.

La caída en volumen se ha debido a la climatología adversa que ha provocado todo tipo de incidencias, como las heladas de la primavera que supusieron la fuerte reducción de la fruta de hueso especialmente en Aragón y Cataluña, o las incesantes lluvias durante abril y mayo en regiones eminentemente hortofrutícolas como Murcia. A ello se han sumado también las olas de calor del verano que afectaron también a las producciones hortofrutícolas andaluzas. Por este motivo, FEPEX «requiere medidas específicas para fomentar las inversiones que permitan hacer frente a esta climatología adversa cada vez más presente».

Tal como se ha mencionado anteriormente, el valor de las exportaciones mejorará en 2022 un 3% respecto al 2021, superando los 16.200 millones de euros, aunque no permite compensar el incremento de los costes que ha asumido el sector, y que ha sido uno de los factores que más han marcado el año, al igual que la creciente competencia de países terceros. Hasta octubre de este año las importaciones han aumentado un 7% en volumen y un 14% en valor «impulsadas por las desventajas normativas ya que no están sometidas a los mismos requisitos productivos y comerciales que las producciones comunitarias, haciendo el modelo de la UE cada vez menos competitivo frente al de países terceros».

Los temas abordados serán los que marquen la evolución del sector hortofrutícola en el 2023, junto con otros como el descenso del consumo, que «sigue cayendo incluso a niveles previos a la pandemia, la incertidumbre en torno a la disponibilidad de recursos hídricos en importantes regiones productoras o los futuros cambios derivados de la normativa comunitaria relacionada con la Estrategia de la Granja a la Mesa, como el proyecto de Reglamento de uso de fitosanitarios, cuya tramitación seguirá en 2023».

En el ámbito nacional, preocupa, también, el impacto en la competitividad que pueda tener la sobrerregulación de la actividad productiva y comercial provocada por un paquete normativo derivado principalmente de la nueva política agraria y del proceso de transición ecológica que entrará en vigor el próximo año. 

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Entrevista a Jorge Brotons, presidente de FEPEX

‘Los productos que exportamos tienen cada vez un valor añadido mayor’

 

Cada vez queda menos para la próxima edición de Fruit Attraction, que se celebrará del 4 al 6 de octubre en Feria de Madrid. Aprovechamos un encuentro realizado con la prensa especializada relacionado con este certamen para conversar con Jorge Brotons, presidente de FEPEX, entidad coorganizadora del mismo, con quién también hemos repasado la actualidad del sector exportador hortofrutícola español.
 

¿Cómo está yendo el año para el sector frutícola español a nivel exportador teniendo en cuenta el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, entre otros condicionantes? Cabe destacar que las exportaciones en cuanto a valor han experimentado un incremento del 5% en el último trimestre, sin embargo, en volumen han bajado un 2%. Eso demuestra que los productos que exportamos tienen cada vez un valor añadido mayor, mientras que se reduce algo el volumen exportado porque se descartan ciertos productos que no aportan valor.
 

Y el Brexit, ¿se está notando o no? El británico sigue siendo un mercado muy importante para las empresas hortofrutícolas españolas, pero el Brexit no ha sido bueno para nosotros porque han entrado en el juego países terceros que están posicionándose en ese mercado. También es cierto que nuestras empresas están muy consolidadas en el Reino Unido, por lo que los clientes han respetado a los proveedores españoles. Los ingleses son muy de tener proveedores en varios orígenes y eso a nosotros nos garantiza el futuro de la relación comercial. Además, se han asumido todos los extracostes que ha supuesto este cambio.
 

Este año los países importadores invitados a Fruit Attraction son Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Canadá, ¿qué posibilidades se abren en los mismos? La realidad es que la casi totalidad de la exportación hortofrutícola va dirigida a Europa, por lo que la que se realiza a terceros países es muy minoritaria. Tenemos la desventaja de los costes logísticos que se han incrementado una barbaridad y eso también nos condiciona mucho. Pero siempre estamos trabajando la manera de que se puedan abrir nuevos mercados y en el caso de estos tres países su comportamiento está siendo muy positivo. Así, Canadá este año ha sido el primer destino no europeo con 26.402 toneladas, un 4% más, y 27,9 millones de euros (+5%), según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, procesados por FEPEX. Asimismo, destacan los crecimientos de países árabes, especialmente Emiratos Árabes Unidos con 13,9 millones de euros, un 15% más y Arabia Saudita, con 11,7 millones de euros (+1%).
 

¿Qué supone para una entidad como FEPEX coorganizar una feria como Fruit Attraction y cómo se presenta la edición de este año? Para nosotros ha sido crucial. Desde que tomamos la decisión de promover la feria, a través de todas las asociaciones y toda la producción, consideramos que es fundamental y nuestra mejor herramienta de promoción. Además, está enfocada hacia todo el ámbito profesional donde tenemos reuniones con todos nuestros clientes, y aprovechamos para vernos todos y hacer negocio. La edición de este año ya está en números muy parecidos al 2019 y con lo que queda hasta su celebración se van a superar. Isidre Font, Madrid.

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