Frutales de hueso

Según los datos presentados hoy, lunes 22 de mayo, por Afrucat, Asociación Empresarial de Fruta de Cataluña, y por el DACC, Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, el potencial productivo catalán de melocotones y nectarinas crecería un 4%, situándose en 448.330 toneladas (t). Respecto a la media de los últimos años, Lleida cosecharía un 5% más de melocotones y nectarinas (149.570 t), Tarragona un 10% menos (25.460 t), Barcelona un 59% menos (2.300 t) y Girona un 28% menos (1.180 t).

Después de años de muy baja producción y afectaciones climáticas (sobre todo heladas) en 2020, 2021 y 2022, este sería el primer año en que Cataluña recuperaría su potencial productivo.

Según Manel Simon, director general de Afrucat, «tenía que ser una cosecha excelente con una muy buena floración y cuajado y con necesidades de aclareo más elevadas que hacían incrementar este año el coste de producción. Las restricciones de agua, sin embargo, aportan incertidumbre y deberemos afrontar la campaña semana a semana».

Hasta el 19 de mayo, ha habido 1 episodio de piedra importante (7 de mayo) que ha afectado a la Noguera (Albesa, Castelló de Farfanya, Algerri, Menàrguens ...) con 856 ha afectadas, de las cuales unas 70 ha pertenecen a fruta dulce, con daños entre el 80 y el 100%. A diferencia del año anterior, no ha habido afectación grave por heladas, solo de forma puntual. La época de cosecha depende de los municipios: inicialmente se observaron unos 7–10 días de retraso respecto al año pasado, pero las buenas temperaturas han acortado este retraso.

Por demarcaciones, Girona registra una disminución debido a los arranques en fruta de hueso que hacen que se especialice cada vez más en manzana. Barcelona acusa la sequía ya que se caracteriza por una fruticultura de secano, que este año no cosechará nada, y también disminuirán las cosechas en las zonas de regadío. Tarragona, pese a no haber tenido todavía incidencias, baja las previsiones por los arranques y, finalmente, Lleida, sin afectaciones, muestra la recuperación de los efectivos productivos.

 

Afectación por la sequía

Los datos anteriores se han calculado considerando que no habrá falta de agua, sin embargo ya se ha hecho una primera estimación de las afectaciones que se están dando y se ha eliminado la producción de las hectáreas regadas por el canal de Urgell. Teniendo en cuenta estas pérdidas, la previsión de cosecha para esta campaña se situaría en un 5% por debajo de la media de los últimos años. Sin embargo, habrá que esperar a la evolución de la grave sequía que sufre el territorio para evaluar finalmente la producción.

Para Simon «la zona afectada por el canal de Urgell produce básicamente manzana y pera, el corazón de la producción de fruta de hueso se sitúa en el Baix Segre donde ahora mismo se está regando con unas restricciones que representan la mitad de la dotación de un año normal».

El presidente del Comité de fruta de hueso de Afrucat, Benjamín Ibars, ha afirmado que «el riego en la zona del Baix Segrià está muy tecnificado, regamos de noche para evitar la evaporación y los agricultores vamos controlando los contadores, pero con las dotaciones restringidas, lo que parece claro es que el agua no será suficiente para salvar a toda la cosecha. Haremos fruta de calidad pero seguramente no llegaremos a toda la cantidad». Para añadir que «ahora mismo, la supervivencia de los árboles no está en juego, pero todavía quedan tres meses de cosecha y estamos a 30ºC desde el 1 de abril».

Los participantes en la rueda de prensa han coincidido en que este riesgo de elevados costes de aclareo, de mano de obra en general y del resto de inputs de los que depende el campo, hará con toda seguridad incrementar los precios de la fruta.

El Secretario de Alimentación del DACC, Carmel Mòdol, ha afirmado que el objetivo compartido entre todos es «que el agricultor reciba la compensación justa por su fruta» y en este sentido ha anunciado la publicación de un estudio de costes de campo que favorecerá el cumplimiento de la ley de la cadena en las transacciones comerciales.

Leer más

Cooperativas Agro–alimentarias de España y las federaciones regionales de esta entidad de Murcia, Aragón, Comunidad Valenciana y Cataluña han lanzado este mes de mayo la campaña ‘Buenas hasta el Hueso, con el objetivo de fomentar el consumo de la fruta de hueso (principalmente melocotones, nectarinas, albaricoques, ciruelas, paraguayos y cerezas) entre los consumidores y difundir sus bondades como fuente de vitaminas y de salud.

Estas frutas de temporada son las protagonistas de esta iniciativa, «donde se presentan como la opción más fresca y jugosa para hacer frente al verano», señalan sus promotores, que destacan «su alto contenido en vitaminas y minerales, y sus beneficios para la salud hacen de las frutas de hueso las mejores aliadas para una dieta saludable».

Buenas Hasta el Hueso’ se desarrollará principalmente en redes sociales, desde mayo hasta finales de septiembre, y difundirá los beneficios del consumo de fruta y el papel de los agricultores y sus cooperativas «para ofrecer a los consumidores alimentos sanos y seguros, cercanos, y producidos de forma sostenible, apoyando la economía del medio rural y el futuro de los miles de explotaciones familiares que viven en nuestros pueblos».

Desde Cooperativas Agro–alimentarias han animado a los consumidores a que «descubran y se unan a esta campaña, para que las frutas de hueso ocupen el lugar que merecen en los hogares españoles», además de «vivir un verano lleno de salud y bienestar, disfrutando alimentándose de una manera sana y natural» con el consumo de las frutas de hueso de temporada.

Está previsto que todo el material audiovisual de la campaña sea difundido a través de las principales plataformas y redes sociales como Instagram, Facebook, Twitter o YouTube.

www.buenashastaelhueso.es

Leer más

Más de un centenar de profesionales del sector de la fruta de hueso se han reunido a finales de abril en Lleida para analizar su presente y futuro en el 24 Fórum Internacional Interprunus, coorganizado por Afrucat, Agromillora y la ETSEA de la Universitat de Lleida (UdL).

El mundo de la fruticultura se enfrenta a numerosos retos, siendo la mano de obra y la persistente sequía (como un elemento provocado por el cambio climático) los temas más relevantes que se han tratado, pero la conclusión general ha sido que hay que compartir experiencias y conocimientos basados en la ciencia para poder avanzar conjuntamente.

Tras la presentación por parte de Montse Baró, presidenta de Afrucat; Jordi Mateu, CEO de Agromillora, y Jordi Graell, director de la ETSEA–UdL, Luca Corelli, profesor de la Universidad de Bolonia (Italia), ha iniciado el bloque I (Sistemas de formación, patrones y modelos productivos) hablando de la importancia de los sistemas de conducción en frutales para maximizar la eficiencia productiva y la calidad del fruto, para lo que «mejorar la interceptación de la luz es muy importante, así como garantizar su distribución uniforme en las plantas, teniendo en cuenta la fisiología de estas». El sistema de formación influye en la cantidad de flores en cada árbol. Y ha añadido que «además de interceptar bien la luz debemos prestar atención al efecto que esta tiene sobre el crecimiento del fruto a través de la temperatura».

Corelli ha descrito las ventajas que aporta el sistema 2D, entre las cuales copas con perfecta distribución de la luz adaptables a la mecanización, una mayor facilidad en la gestión de la fruticultura de precisión y el uso de sensores. Como conclusión, ha indicado que «no usamos bien la luz; podemos y debemos hacerlo mejor frente al cambio climático». Además, «el sistema de formación está condicionado por la situación de cada zona productiva. Por ello, no hay que aplicar una solución que funciona en otro lugar sin haberla evaluado en nuestra zona».

Centrándose en la innovación en la aplicación de productos fitosanitarios en frutales, Álex Escolà, del grupo de investigación GRAP (UdL–Agrotecnio), ha comentado que «debemos ser el máximo de eficientes posible y minimizar el derroche de recursos». El experto ha definido la eficiencia de la pulverización foliar como «la fracción depositada sobre el total de producto pulverizado y este es la deposición más las pérdidas por deriva por encima la copa y en el suelo».

Al respecto, ha dicho que una mejora de la eficiencia de los tratamientos implica una reducción de los costes de estos, una disminución del impacto ambiental y de la huella de carbono y un incremento de la sostenibilidad ambiental y económica de las explotaciones. Pero si se quiere mejorar esta eficiencia «hay que hacer bien la deposición, reducir las pérdidas, y mejorar las interacciones entre el equipo utilizado y la vegetación. Y todo ello mediante la agricultura de precisión». Por último, Escolà ha reivindicado los nuevos modelos de plantación como una de las principales soluciones a los retos planteados.

 

Eficiencia y sostenibilidad

A continuación, la ponencia de Ignasi Iglesias, de Agromillora, se ha centrado en los modelos eficientes y sostenibles en fruta de hueso. Así, ha explicado las ventajas y desventajas de la intensificación y de las copas bidimensionales en especies de estos cultivos. Entre las ventajas ha indicado que hay una más rápida entrada en producción, una mejor accesibilidad a la copa de personas, máquinas y robots, y mejor eficiencia de los mismos; un menor coste de producción al ser las operaciones de poda y recolección más fáciles y eficientes; las copas son más eficientes para los tratamientos fitosanitarios y presentan una menor afección por Monilinia, y hay una mejor calidad y uniformidad de los frutos, y mejor eficiencia en el uso del agua para la protección antihelada. Como inconvenientes ha expuesto una mayor inversión y tecnificación en el manejo del riego y en la fertilización.

A modo de conclusión, Iglesias ha apuntado que el aumento de costes de producción en melocotonero y la incertidumbre en los precios obliga a reducir estos costes y mantener o mejorar la calidad; la innovación como en otras especies frutales se basa en la intensificación con un cambio de la forma a bidimensional y del volumen reducido de la copa, para hacerla más eficiente en el uso de inputs, en particular la mano de obra, los tratamientos fitosanitarios, el agua o los fertilizantes. Además, al disponer de patrones de vigor controlado, la intensificación y las formas planas permiten una entrada en producción más rápida y no dependen de los fitorreguladores, que la UE tiende a eliminar, aunque que se requiere de una mayor inversión. Y, por último, los «sistemas intensivos aportan una mayor sostenibilidad, tanto ambiental como de las rentas de los productores, con precios razonables de venta que nos acercan a la Fruticultura 4.0».

Tras una pausa, Davide Neri, de la universidad italiana de Ancona, ha abordado el manejo de la arquitectura de copa combinando sistemas de formación y poda. En concreto, se ha centrado en plantaciones de albaricoqueros, mostrando a los asistentes a la jornada como puede variar el fruto del árbol en función de la arquitectura de las ramas de este. Además, ha apostado por la utilización de sistemas de intensificación con el uso de maquinaria, que por un lado aporten rentabilidad económica y, por otro, sostenibilidad medioambiental.

También en su intervención, el consultor italiano, Michele Giori, ha apostado por los de 2D como sistemas de presente y futuro en especies de hueso. En este sentido, ha señalado que con árboles de poco vigor y sistemas de 2D se pueden obtener plantaciones de diversas especies y variedades que se manejen todas igual, lo que es un factor positivo para el manejo y los costes que este supone. Giori ha destacado los portainjertos Rootpac como el ejemplo de hacia dónde se debe dirigir la fruticultura, ya que «son fantásticos para tener árboles de bajo vigor y, además, ofrecen homogeneidad en la plantación en cuanto a la resistencia a enfermedades». Asimismo, ha afirmado que «el mejor frutal es el que funciona económicamente, el resto no funciona».

Para finalizar con el primer bloque temático, Antoni Monturiol, de Fruiture Advisors, ha reiterado la apuesta por plantaciones más eficientes y sostenibles. En este sentido, ha manifestado que «no hay vuelta atrás. Es 2D o 2D. Aunque no haya robots, los que hace más de 30 años que trabajamos con este modelo estamos viendo la eficiencia y la reducción de costes que aporta». Para subrayar que «este es el aspecto más importante, porque el único beneficio que tenemos es la reducción de costes. Evidentemente, no podemos reducir ni los costes de nutrición ni de tratamientos fitosanitarios, pero sí los de mano de obra».

 

Casos prácticos

En el bloque II (Casos prácticas y experiencias en melocotonero), se ha llevado a cabo una mesa redonda sobre sistemas de formación 2D en melocotonero y patrones para el control del vigor, en la que diversos productores han aportado su punto de vista. Ignasi Iglesias ha sido el encargado de moderar esta mesa, en la que han participado Alberto Dieste de Frutaria; David Mora de Grupo Frutas David; Xavier Baró de Fruites Baró, y el productor Víctor Planella. Durante el debate se han tratado temas como las plantaciones peatonales, la maquinaria de manejo y cosecha, y algunas de las cuestiones que más preocupan a los productores como la reducción de la mano de obra, la aplicación de fitosanitarios o la tendencia a bajar la altura de los árboles, aumentando la densidad. Baró ha señalado que el futuro en el campo «lo veo sin gente, con explotaciones y producciones industrializadas, y apostando por la sostenibilidad».

La jornada ha continuado por la tarde con visitas a fincas comerciales/experimentales. La primera parada ha sido en la finca de ensayo en Vivers Viladegut–Agromillora, en la población leridana de Soses, donde se está evaluando diferentes portainjertos de la serie RootPAC (R–20, R–40 y R–R) y cinco sistemas de formación 2D en nectarina ‘Boreal’: Eje, Doble Eje, Triple Eje, Multi Eje 1 y Multi Eje 2. La presentación ha ido a cargo de Andreu Viladegut, mientras que los resultados preliminares los ha expuesto Gemma Reig, investigadora del IRTA. Viladegut ha explicado que «tenemos plantaciones en alta densidad desde hace 10 años, aunque hemos ido reduciendo marcos. En esta, donde los árboles tienen una altura 2,40 m, la recolección será peatonal mediante escaleras mecánicas de dos peldaños, utilizadas como soporte para el cubo».

La segunda y última parada, ha sido en una plantación intensiva con conducción en eje central con patrones Rootpac en la Finca Charles Moliné Fruits, en Alcarrás. Redacción.

Leer más

En el contexto actual, la fruticultura requiere un esfuerzo adicional en el uso eficiente de los inputs, la eficiencia productiva y la sostenibilidad ambiental, unido todo ello a unos precios justos para los productores con los que poder repercutir el aumento progresivo de los costes de producción. Los avances en el material vegetal (nuevos patrones y variedades), en los sistemas de conducción y en la tecnología de producción abren interesantes perspectivas en la mecanización y en la mayor eficiencia de la mano de obra.

Por ello, Interprunus, Foro Internacional de Fruta de Hueso, tiene por objetivo actualizar de la mano de destacados ponentes de España e Italia, los avances en dichos aspectos en base a las ponencias en aula y a las visitas a fincas comerciales y experimentales en la sesión de tarde.

El evento, organizado por la Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Agrària (ETSEA), la Associació Empresarial de Fruita de Catalunya (Afrucat) y Agromillora, se llevará a cabo el 27 de abril en el Aula 2.0.03 Edificio 2 (frente al edificio Biblioteca) de la ETSEA–Universitat de Lleida.

La jornada es gratuita previa inscripción en https://media.agromillora.com/i-forum-internacional-interprunus
 

PROGRAMA

8:45h Registro asistentes.

9:00–9:15h: Bienvenida a los asistentes:
Prof. Dr. Jordi Graell, director de la ETSEA–Universitat de Lleida.
Sra. Montse Baró, presidenta de AFRUCAT.
Sr. Jordi Mateu. CEO AGROMILLORA.
 

BLOQUE I: SISTEMAS DE FORMACIÓN, PATRONES Y MODELOS PRODUCTIVOS

9:15–10:00h
Sistemas de conducción en frutales: fundamentos, situación e innovación para maximizar la eficiencia productiva y la calidad del fruto. Los sistemas de formación bidimensionales y su efecto en la producción y la calidad.
Prof. Dr. Luca Corelli-Grappadelli. DISTAL–Universita di Bologna (Italia).
 

10:00–10:30h
Innovación en la aplicación de productos fitosanitarios en frutales. La aplicación optimizada basada en el volumen real de copa y su efecto en la eficiencia.
Prof. Dr. Àlex Escolà. Coordinador del Grupo de Investigación GRAP (UdL–Agrotecnio).
 

10:30–11:00h
Propuesta de modelos eficientes y sostenibles en fruta de hueso: combinando el material vegetal y los sistemas de formación con las nuevas tecnologías como respuesta al Pacto Verde de la Unión Europea y a las necesidades de los productores.
Dr. Ignasi Iglesias. Technical & Development Manager en Agromillora.
 

11:00–11:30h. Pausa café.
 

11:30–12:15h
Manejo de la arquitectura de copa combinando sistemas de formación y poda. La aplicación a copas bidimensionales en melocotonero y albaricoquero. La experiencia italiana.
Prof. Dr. Davide Neri. Università degli Studi di Ancona (Italia).
 

12:15–12:40h
Conducción en formas planas en especies de hueso: el ejemplo del Eje Central o Vertical Cordón con patrones para el control del vigor en Italia.
Ing. Michele Giori. Consultor. Ravena (Italia).
 

12:40–13:05h
Conducción en formas planas: el ejemplo del Doble Eje en España y Portugal.
Antoni Monturiol. Fruiture Advisors (Lleida).
 

BLOQUE II: CASOS PRÁCTICOS Y EXPERIENCIAS EN MELOCOTONERO

13:05–13:45h. Mesa redonda: Sistemas de formación 2D en melocotonero y patrones para el control del vigor. La experiencia de los productores.
Julio Millán. Frutaria.
David Mora. Grupo Frutas David, Fraga (Lleida).
Xavier Baró. Fruites Baró. Albatàrrec (Lleida).
Victor Planella. Productor. Torrelameu (Lleida).
 

13:45–14:00h. Turno abierto de palabras, participación asistentes y ponentes.
 

14h–15h: Comida en el Campus de la ETSEA.
 

15:00–17:30. Visitas fincas comerciales/ experimentales

• Visita ensayo Vivers Viladegut–Agromillora patrones y sistemas de formación 2D con nectarina ‘Boreal’ (Soses, Lleida).
Presentación y justificación: Andreu Viladegut e Ignasi Iglesias.
Resultados preliminares: Dra. Gemma Reig. IRTA.

• Visita plantación intensiva conducción en eje central con patrones serie Rootpac®, Finca Charles Moliné Fruits (Alcarràs, Lleida).

Leer más

La consejera de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio de la Junta de Extremadura, Begoña García, ha anunciado el reconocimiento de la Asociación de Fruticultores de Extremadura (AFRUEX) como la primera Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (AOPFH) en Extremadura, lo cual «constituye un avance en la unión, en la integración, factor clave para pulir y mejorar el sector agro en nuestra comunidad». Es una de las pocas que funciona aún bajo este paraguas en España. En el sector señalan que solo hay referencias de las de Cataluña y Andalucía. 

Durante su intervención, García ha destacado que las OPFHs y sus asociaciones contribuyen, dentro del sector de las frutas y hortalizas, «a mitigar los riesgos económicos y minimizar los costes típicamente asociados con la agricultura, asegurando, entre otras cosas, relaciones comerciales estables, un mayor poder de negociación, seguridad de pagos, inversiones, apoyo en situaciones de crisis de mercado y comercialización». Además, por otro lado, «ayudan al equilibrio entre la oferta y la demanda, a contribuir a la ordenación del mercado de un producto esencial, como son las frutas y las hortalizas».

La consejera ha aprovechado para destacar algunos datos globales del sector de la fruta de hueso. Extremadura cuenta con unas 22.068 hectáreas, con una producción de 275.592 toneladas en la campaña 2021. Respecto a los datos de exportación a nivel nacional, García ha explicado que en la campaña 2021 se exportaron 947.655 t, un 10% más que en la 2020.

Para añadir que «en el año 2021 con todas las dificultades que conocemos tuvimos récord de valor en las exportaciones 1.370,70 millones de euros». En cuanto al empleo, el sector de la fruta de hueso genera en esta comunidad autónoma unos 6 millones de peonadas y una contratación de personal de directo e indirecto de unas 65.000 personas. 

Por parte de Afruex, su gerente Miguel Ángel Gómez ha señalado que «es un paso para la autorregulación del sector», pero también para definir programas operativos; acceder a más ayudas de la Unión Europea o definir extensiones de norma que serían de obligado cumplimiento para todas las empresas del sector, estén o no dentro de la asociación que acaban de constituir.

En definitiva, se trata de una nueva nomenclatura, pero también de un paso en la unión del sector de la fruta en Extremadura que busca hacerlo más fuerte al darle la posibilidad de definir una planificación conjunta de las campañas y variedades que permitan equilibrar la oferta y la demanda.

Leer más

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Avanzando en su especialización, la empresa Viveros Hernandorena acaba de iniciar su campaña de microinjerto de fruta de hueso con el patrón Rootpac 40, uno de los que más interés está despertando en este sector. En la actualidad, la compañía es uno de los centros de referencia de este patrón, con uno de los mayores stocks lo que le permite poder atender las demandas de todos sus clientes de cara al otoño e invierno.

El Rootpac 40, desarrollado por Agromillora, «aporta grandes ventajas a cualquier especie de frutal de hueso». Así, «permite adelantar la producción, mejora la calidad del fruto y su calibre, y es resistente a nemátodos y caliza. Además, por su vigor medio, es adecuado para sistemas de alta densidad y super alta densidad», ha explicado José Luis Sánchez, comercial–técnico responsable de fruta de hueso, especializado en el manejo de este tipo de patrón.

Como novedad, Viveros Hernandorena ha comenzado la comercialización de planta de fruta de hueso despuntada a 60 cm y con caña de 50 cm. Con ello, ofrecen «una planta preformada con la altura de la cruz definitiva para campo y con un paso adelantado que antes debían de llevar a cabo los agricultores en la misma parcela». Y en plena campaña de fruta de hueso ha iniciado las visitas personalizadas y organizadas en las parcelas de los obtentores y a las de referencia, donde los productores de fruta pueden comprobar el desarrollo de las nuevas variedades.

Pero si importante es verificar la adaptación varietal, «también lo es corroborar su autenticidad». Para ello, Viveros Hernandorena lleva años trabajando con el control de ADN en sus campos de planta madre. De esta manera, cuando la variedad realiza el primer brote en el campo de planta madre (a los 6–7 meses aproximadamente desde su plantación), se analizan las yemas a través de marcadores moleculares para confirmar la autenticidad varietal y su sanidad. «Con ello evitamos posibles errores que no se percibirían de otra forma hasta dentro de 2–3 años, con los gastos que eso podría conllevar», ha explicado Sánchez. Se trata de un proceso genético llevado a cabo por empresas públicas y privadas especializadas en la materia.

Este control de ADN, integrado dentro de su sello de Fiabilidad Varietal, junto al pasaporte fitosanitario, les posiciona «a la vanguardia como vivero innovador y de confianza, al servicio de los clientes, y con una trazabilidad y transparencia total». www.hernandorena.com

Leer más

El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) continúa investigando en la mejora genética de nuevas selecciones en vías de evaluación de carne dura y maduración tardía de melocotón para su comercialización bajo la Denominación de Origen Protegida (D.O.P) ‘Melocotón de Calanda’. El objetivo de este proyecto, financiado por el Fondo de Inversiones de Teruel, es la consolidación de este programa de mejora que en la actualidad lideran María José Rubio, investigadora del Departamento de Ciencia Vegetal del CITA, y Celia M. Cantín, científica titular de la Estación Experimental de Aula Dei (CSIC).

La consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón, Maru Díaz, ha manifestado durante la visita de una de las parcelas de experimentación de este programa que «ponemos la investigación y la ciencia al servicio de nuestros productores, impulsando su aplicación directa en el sector agroalimentario para mejorar su actividad, ayudar a generar riqueza, vertebrar mejor nuestro territorio y afianzar población. Y lo hacemos, además, con un producto de máxima calidad ligado al territorio y a la tradición de esta zona, como es el ‘Melocotón de Calanda’».

Según ha podido conocer ‘in situ’ la consejera, el programa de mejora genética del CITA ya cuenta con 30 nuevas preselecciones que se plantaron en la comarca del Bajo Aragón en 2018 para observar su adaptación a la zona de cultivo, y de las que se han comenzado a evaluar los primeros frutos en la pasada campaña. Además, el CITA pone a disposición del proyecto, que se prolongará hasta el 2024, sus laboratorios de material vegetal, biotecnología y microbiología «donde se siguen obteniendo nuevas pre selecciones para ser evaluadas en la zona de cultivo y se lleva a cabo la evaluación de la calidad de los frutos de las ya existentes».

Por otro lado, se está llevando a cabo un estudio, con la colaboración del investigador del CITA Jérôme Grimplet, con el objetivo de entender el control genético de caracteres importantes en esta tipología de frutos, como la fecha de maduración, el contenido de azúcar o el calibre.

Además de la obtención de nuevas variedades de melocotón para su comercialización como D.O.P. ‘Melocotón de Calanda’, el proyecto pretende valorizar este producto de máxima calidad, «ligado al territorio y a la tradición de la zona».

Tal y como ha destacado la consejera, el agricultor «será el máximo beneficiario de estos resultados, ya que dispondrá de mejores variedades sobre las que basar su producción, pero también el consumidor aragonés, puesto que podrá identificar y disfrutar de un producto de gran calidad organoléptica y nutricional». Se estima además que la comercialización de las futuras variedades podría suponer a futuro un incremento del 20% de los beneficios anuales de los agricultores incluidos en la D.O.P. ‘Melocotón de Calanda’. «Este es el camino que debemos liderar desde el CITA y desde el Gobierno de Aragón, tejiendo alianzas entre la investigación y un sector, el agroalimentario, estratégico para nuestra economía y para la conservación de nuestro territorio y de nuestros pueblos», ha subrayado Díaz.

Cabe señalar que Aragón es la comunidad autónoma con mayor superficie de producción de melocotón y nectarina a nivel nacional con más de 18.000 hectáreas y una producción de más de 228.000 toneladas. ‘Melocotón de Calanda’ es la única D.O.P. de melocotonero del mundo y su área de cultivo comprende 45 municipios en el Bajo Aragón.

En 2021 se alcanzaron los 4.5 millones de kilos de producto certificado, que se comercializó principalmente en España, y un 20% se destinó a la exportación, principalmente a destinos europeos como Alemania, Suiza, Portugal e Italia.

Leer más

El Gobierno de la Región de Murcia ha alertado que la coyuntura actual supondrá el incremento de costes de producción de la fruta de hueso un 30%, debido al aumento del precio de los fertilizantes, productos fitosanitarios, abonos, gasoil, plásticos, cartón o la electricidad, a lo que se añaden los problemas de exportación derivados de la invasión rusa de Ucrania, o el aumento de la competitividad de los mercados internacionales.

Así lo ha puesto de relieve el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, tras reunirse en Cieza con representantes de Apoexpa y Fecoam con motivo del próximo inicio de la campaña de fruta de hueso y ante la incertidumbre generada en el sector por el aumento de costes y los problemas de distribución.

Luengo ha señalado que «llevamos meses avisando de que la situación podría ser insostenible para los profesionales del campo, que estaban asumiendo unos costes desorbitados tratando de que no afectaran al bolsillo del consumidor y sufriendo continuos ataques, por lo que cada vez se hace más necesario dotar de seguridad a los agricultores y exportadores que se están enfrentando a numerosos problemas e inconvenientes en este momento de la campaña».

En relación a las previsiones de la campaña de hueso de 2022 en la Región de Murcia, la producción de fruta de óptima calidad se cifra en las 400.000 toneladas (t). Cabe apuntar que la campaña de 2021 finalizó con 373.069 t, destacando el melocotón (300.958 t) y el albaricoque (54.739 t), además de la ciruela y la cereza. En cifras de exportación, esta Comunidad Autónoma se reafirmó como el primer exportador de albaricoque y el segundo de melocotón de España. El 92% de las exportaciones se destinó al comercio europeo, siendo los principales destinos Alemania, Francia e Italia, por este orden.

En relación a las lluvias que se han producido en la Región de Murcia en las últimas dos semanas,  el consejero ha explicado que «las primeras estimaciones que tenemos nos indican que están siendo bastante positivas para el campo, ya que no ha llovido de manera torrencial, si bien podría conllevar consecuencias por el gran número de días consecutivos de precipitaciones y con ausencia de sol». Para finalizar diciendo que un ejemplo de ello podría ser «la dudosa polinización de las variedades que están en floración por la falta de vuelo de los polinizadores, así como el aguado del polen, que hace que su transporte sea más difícil».

Leer más

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Grupo Operativo (GO) ‘Adaptación del Sector de los Frutales de Hueso al Cambio Climático’ ha llevado a cabo en los últimos dos años diversos trabajos de investigación encaminados a ofrecer respuestas a las anomalías en las producciones debidas a factores climáticos y a la inadecuada adaptación de variedades de frutales de hueso. Entre los objetivos del proyecto se encontraban la identificación y caracterización de áreas geográficas concretas idóneas para el cultivo sostenible y eficiente de frutales de hueso en la situación actual y futura, así como la de grupos varietales adecuados para su implantación y cultivo en las áreas y zonas idóneas, seleccionadas previamente y adaptadas a las previsiones de escenarios de cambio climático. Los centros de investigación CEBAS–CSIC e IMIDA de Murcia han sido los responsables de los trabajos realizados para alcanzar estos objetivos fijados.

Para la identificación y caracterización de zonas productoras de fruta de hueso a partir de sus características climáticas se ha llevado a cabo un estudio previo en el que se han seleccionado estaciones agrometeorológicas de diferentes redes, con series históricas lo más amplias posibles, desde el año 2000 hasta el 2020, y que fueran consistentes, tanto en la cantidad como en la calidad de sus registros meteorológicos. Como consecuencia de ello se han seleccionado 270 estaciones ubicadas en zonas regables que abarcan la Ribera del Ebro, desde La Rioja media hasta Lleida; el Litoral Mediterráneo, desde Castellón hasta Granada, y la zona del Suroeste, que abarca las provincias de Sevilla, Huelva, Badajoz y Cáceres.

A partir de los registros horarios de las variables medidas (temperatura y humedad relativa del aire, velocidad y dirección del viento, radiación global incidente, evapotranspiración de referencia y precipitación) se han efectuado estudios estadísticos y geoestadísticos para agrupar la superficie de cultivo de frutales de hueso en cinco regiones climáticas homogéneas con diferencias entre ellas, que «hemos calificado como muy cálida, cálida, intermedia, fría y extremadamente fría», ha comentado Manuel Caro, responsable del SIAM–IMIDA.

 

Indicadores generados

En relación a los indicadores que se han generado para la caracterización del comportamiento actual de las especies y variedades de frutales de hueso frente al impacto del cambio climático, Caro ha asegurado que «a partir de los registros horarios de las estaciones se han determinado, de forma estadística, variables tales como la fecha de inicio de acumulación de frío, dinámica y periodo de acumulación y acumulación semanal y total de frío, la aparición de efemérides de bajas temperaturas que pueden ocasionar daños por heladas o eventos de temperaturas elevadas anómalas en el periodo de letargo invernal y floración que pueden ocasionar problemas en el desarrollo fenológico». Además, «con estos índices se han generado una serie de mapas en los que se puede apreciar la evolución espacial y temporal de cada uno de los indicadores por semanas, fundamentalmente la acumulación de frío y la existencia de efemérides agrometeorológicas que se pueden producir por bajas o altas temperaturas».

La mapificación realizada también permitirá establecer zonas homoclimáticas con características similares y conocer las características climáticas y agroclimáticas de una localización determinada. Toda esta información climática y agroclimática, unida a los estudios realizados en campo por otros equipos participantes en el proyecto, «permiten evaluar de forma bastante precisa la idoneidad del cultivo de cada grupo de variedades de estas especies en las zonas productoras de fruta de hueso», ha concluido el investigador.

 

Escenarios futuros

Según el 5º informe de evaluación del panel intergubernamental del cambio climático (IPCC), en 2014, se consideran diversos escenarios basados en las denominadas ‘trayectorias de concentración representativas’ (RCP por sus siglas en inglés). Estas trayectorias describen diferentes futuros climáticos en función de la concentración de gases de efecto invernadero (GEI). Hay desde escenarios optimistas (RCP2.6) hasta muy pesimistas (RCP8.5). Esos números indican el forzamiento radiativo, en W/m2, para 2100 en comparación con 1750 (era pre–industrial) y es un índice correlacionado con el calentamiento debido a causas antropogénicas.

«La consecuencia más palpable de estos escenarios será el aumento de las temperaturas medias del planeta y una redistribución en el régimen de precipitaciones en mayor o menor medida según el escenario considerado. En el caso de nuestro país, hay numerosos estudios que indican que el cambio climático será más acusado en las regiones mediterráneas en las que el aumento de temperatura y la disminución de las precipitaciones anuales serán mayores», ha explicado José Alberto Egea, investigador del CEBAS–CSIC. «No se debe olvidar que otro de los efectos del cambio climático será el aumento de la frecuencia de eventos extremos: períodos de temperaturas anormalmente altas, sequías o fenómenos tipo DANA que son más difíciles de predecir a largo plazo, pero cuya influencia sobre la agricultura es evidente», ha apuntado.

La principal influencia en términos de adaptación es el cambio en las temperaturas ya que los frutales de hueso tienen unas necesidades de frío invernal para salir del letargo y producir óptimamente. «El aumento de las temperaturas medias podría hacer que algunas variedades en ciertas zonas dejen de cubrir sus necesidades de frío con lo que no serían aptas para el cultivo. Esto va a ser especialmente grave en las zonas que ya son cálidas, como el sureste español y donde muchas variedades cultivadas cubren sus necesidades de frío casi en el límite», ha indicado Egea. Por otro lado, «la menor frecuencia de heladas tardías debido al aumento de las temperaturas podría facilitar el cultivo de variedades más tempranas en áreas donde actualmente no se puede debido al alto riesgo de heladas durante la primavera».

El aumento de episodios de calor (períodos largos con temperaturas superiores a 25ºC durante el invierno) puede ser una fuente de estrés para los árboles y afectar a su producción o a la calidad final del fruto. Según David Ruiz, científico del CEBAS–CSIC, «la mala adaptación de una variedad, independientemente del riesgo de heladas, generalmente está asociada a una inadecuada satisfacción de sus necesidades de frío invernal. Se produce con demasiada frecuencia el cultivo de variedades con elevadas necesidades en zonas con escasa acumulación de frío. Ello provoca problemas en la floración y brotación, tales como caída de yemas florales, desincronización de yemas florales y vegetativas, floración escasa e irregular y deficiente brotación vegetativa que puede ocasionar serios problemas de cuajado y producción».

Por lo tanto, «la mejor forma de prevenir esta situación es una adecuada elección varietal, considerando por una parte las características agroclimáticas de la zona de cultivo, fundamentalmente la acumulación de frío y el riesgo de heladas y, por otro lado, las características de la variedad en lo relativo a sus necesidades de frío y fenología», ha señalado Ruiz. Asimismo, en algunas zonas con incertidumbres de adaptación «podrían aplicarse determinadas prácticas culturales, como tratamientos con productos bioestimulantes para favorecer la salida del letargo o incluso mallas de sombreo».

 

Definición de grupos varietales

Desde el GO se han establecido grupos de variedades, para cada especie, con características similares de necesidades de frío invernal. Así, se han fijado grupos desde muy bajas necesidades de frío hasta muy altas necesidades, y dada su correlación, con similar fenología en lo relativo a salida del letargo invernal y floración.

«Esta clasificación nos permitirá contrastar estos grupos varietales con las zonas climáticas caracterizadas en base a su acumulación de frío y riesgo de heladas y, por tanto, conocer el grado de adaptación de estos grupos varietales en las diferentes zonas climáticas en términos de satisfacción de necesidades de frío y ausencia de riesgo de heladas, lo que nos permitirá conocer si es una adaptación idónea, existe un riesgo moderado, riesgo alto o el cultivo no es recomendable», ha apuntado David Ruiz.

Tanto la caracterización agroclimática, como el conocimiento de las zonas homoclimáticas y el establecimiento de grupos varietales será una información de indudable valor para el sector productivo, pero también para otros sectores como el viverístico y el de obtentores de variedades. A los productores les aportará una información esencial en la toma de decisiones de la elección varietal en función de la zona climática donde se encuentre la explotación, para que la adaptación de la variedad sea lo más idónea posible.

Además, el establecimiento de zonas homoclimáticas permitirá conocer qué otras zonas de cultivo en nuestro país tienen características agroclimáticas similares. Toda esta información permitirá a los productores minimizar riesgos en la elección varietal en lo relativo a su nivel de adaptación, al disponer de información de aspectos cruciales como la satisfacción o no de las necesidades de frío invernal de los diferentes grupos varietales y su riesgo de helada.

 

Prácticas eficientes y sostenibles

Otro de los objetivos del proyecto ha sido el diseño y optimización de sistemas, métodos y prácticas de cultivo eficientes y sostenibles para paliar las afecciones que provoca el cambio climático en los frutales de hueso; así como un análisis agroeconómico del impacto del cambio climático en el sector de frutales de hueso y viabilidad económica de las innovaciones en prácticas de cultivo conducentes a paliar sus efectos.

Jesús García Brunton, del IMIDA, ha explicado que entre los diferentes métodos o prácticas de cultivo eficientes «están los métodos singulares de cultivo resultado del manejo como la interacción de múltiples factores y más cuando por el cambio climático se están produciendo alteraciones climáticas incontroladas. En determinadas áreas, especies y variedades, su aplicación ayudará a mantener y optimizar la productividad de algunas especies frutales».

Otra de las herramientas serían los tratamientos con productos bioestimulantes para favorecer la salida del letargo. Según el investigador del CEBAS–CSIC, David Ruiz, «la aplicación de estos compuestos puede ser de gran utilidad en condiciones límite de acumulación de frío, como son muchas de nuestras zonas de cultivo de frutales de hueso. Los mejores resultados se obtienen con variedades cultivadas en zonas límite o frontera, pero debemos ser conscientes de que no sustituyen la acción del frío, ni rompen la latencia, solo ayudan a las yemas de flor que han alcanzado un determinado grado óptimo de satisfacción de sus necesidades en frío». Por esta razón, «solo deben utilizarse en relación al material vegetal cultivado, conociendo sus características de necesidades de frío, y en zonas o áreas límite», ha puntualizado García.

Por otro lado, están los métodos de protección física de modificación de las condiciones ambientales de los cultivos, especialmente mediante la utilización de mallas de sombreo. «Cuando los frutales se cultivan bajo malla antigranizo, las mismas estructuras de soporte pueden ser utilizadas para poner mallas de sombreo en el otoño–invierno. El fin es que los árboles dispongan de mayor cantidad de frío acumulado», han comentado los investigadores del IMIDA y CEBAS–CSIC. Para subrayar que «está comprobado que bajo la malla antigranizo se modifican los parámetros climáticos, particularmente la temperatura, que puede ser disminuida con mayor intensidad con las mallas de sombreo».

Lo importante es entender que todas las prácticas de cultivo interactúan entre ellas. «Ya desde el invierno y antes de la poda, debemos diseñar las prácticas culturales que durante el año aplicaremos, con el objetivo general de cultivar árboles equilibrados», ha incidido García Brunton. En este sentido, ha dicho que «el programa de fertirrigación, junto a la intensidad de poda y aclareo y su época, deben estar en consonancia con objetivos productivos reales e idóneos, y siempre considerando la variedad y portainjerto que se cultiva y teniendo en cuenta que los patrones vigorosos son más eficientes en el uso de agua y nutrientes».

En el proyecto se han podido comprobar que estas prácticas culturales de forma conjunta pueden tener un impacto positivo, pero siempre atendiendo a unas especificaciones muy concretas para su aplicación, «sin lugar a dudas este proyecto es un punto de partida para el perfeccionamiento de las técnicas culturales estudiadas», ha asegurado Jesús Gambín (ENAE).

La implantación de estas prácticas debe de atender a un buen conocimiento de las condiciones de adaptación de las variedades a las condiciones agroclimáticas. Habrá casos donde la falta de adaptación es de tal dimensión que no sea viable solución paliativa a este problema, pero en otros casos una utilización conjunta de las prácticas de una forma bien especificada y adecuada puede tener un impacto productivo positivo. «La viabilidad económica hace entrar en juego variables adicionales como la relación coste beneficio que implica un análisis aún más detallado, que debe de ser adoptada con cautela dentro de la estrategia empresarial de cada productor para analizar costes y potenciales beneficios», ha indicado Gambín. «Lo ideal siempre es no tener que recurrir a la utilización de estas prácticas de cultivo dado que se produce una correcta adaptación. Sin embargo, estas prácticas pueden hacer viable la producción en zonas que este proyecto ha considerado como de riesgo medio para la combinación de condiciones agroclimáticas y grupos varietales», ha matizado el experto.

 

Papel relevante de las innovaciones

Las plantaciones se realizan con horizontes temporales de 15 a 25 años, que es en donde se produciría la rentabilidad económica de la inversión, pero el cambio climático es imparable. «Una decisión que pudiera ser acertada en el momento que se concibió puede plantear problemas progresivamente a medida que el cambio climático va impactando», ha señalado Jesús Gambín. Por ello las innovaciones pueden jugar un papel relevante. El responsable del ENAE ha explicado que estas «se pueden clasificar en dos tipos, las que pretenden modificar ligeramente las condiciones agroclimáticas para permitir la viabilidad o reducción de riesgos en la producción como la utilización de estructuras de cubiertas que permiten aumentar la acumulación de frío o la protección contra el granizo, y que también afectan a la optimización de necesidades hídricas de los cultivos. Y aquellas que pueden ayudar al comportamiento fisiológico previsible del frutal mejorando la brotación y el equilibrio dentro de los ciclos anuales con el uso de bioestimulantes y de técnicas culturales de manejo».

La primera categoría de innovaciones al implicar una fuerte inversión requiere que el valor de las producciones sea importantes en términos de precios esperados en el mercado, perjuicio económico de la falta de calidad de la producción (daños por granizo), elevado coste del agua, etc. para su rentabilidad puesto que la inversión puede implicar una importante repercusión en el coste por kg producido y en los márgenes de los productores además del importante esfuerzo financiero que se debe de asumir a la hora ejecutar la inversión.

La segunda implica menores costes, dado que la repercusión del uso de bioestimulantes o técnicas de manejo orientadas a la adaptación tienen menor repercusión en términos financieros, aunque en cierto modo pueden afectar a procesos regulares de cultivo lo que siempre supone un coste. «La conclusión que hemos obtenido es positiva, aplicadas de una forma integral y alineadas con la estrategia empresarial del productor pueden ser rentables, aunque existe mucho por trabajar dado que en toda innovación existe un proceso de aprendizaje que es el que con el paso del tiempo optimiza productivamente la aplicación de innovaciones en prácticas de cultivo», ha concluido Jesús Gambín.

Además del IMIDA y el CEBAS–CSIC, el Grupo Operativo ‘Adaptación del sector de los Frutales de Hueso al Cambio Climático’ lo han integrado Fecoam, Anecoop, Cooperativas Agroalimentarias de la Comunidad Valenciana, Bitec, ENAE Business School y Basol Fruit. El proyecto está cofinanciado a través de una ayuda del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural–FEADER en un 80% y al 20% por fondos de la Administración General del Estado. El importe total de la subvención para su ejecución ha sido de 599.828,60 euros.

Leer más

Tras consultar los datos oficiales que marcan una disminución de la campaña de hueso este año, Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos confía en que se puedan mejorar los precios en origen, ahora que empieza el grueso de esta. Según la organización agraria, los diferentes datos oficiales indican una caída de la oferta de fruta de hueso, a nivel europeo, de entre el 30 y el 40% respecto la media de los últimos cinco años y de entre un 15 y un 20% respecto a la del 2020, que ya fue corta, fruto de diferentes adversidades climáticas.

Unión de Uniones cree que se puede dar una rápida recuperación de la demanda con el aumento de la temperatura. Además, hay demanda, pero también escasez de oferta, por lo que defiende que «el agricultor perciba un precio de acuerdo a esta situación que no tendría por qué tener impacto en los precios al consumo, ya que tampoco pasa a la inversa».

La organización agraria recalca que hasta el momento, en las zonas productoras más tempranas de fruta de hueso, como la Comunitat Valenciana, donde la campaña está muy avanzada o a punto de finalizar en albaricoque, melocotón y nectarina, «los precios en origen no han compensado la pérdida de producción que han padecido». Esto se ha debido principalmente a adversidades climáticas como las heladas, que «han provocado pérdidas de alrededor del 50% de la media de producción de la zona». No obstante, el precio en origen no ha compensado la disminución de la producción, situándose por debajo del de la campaña pasada, afectando directamente a la viabilidad económica de los productores con explotaciones enfocadas principalmente al cultivo de esta fruta más temprana. Por delante de la escasez de la oferta, ha sorprendido la excepcional escasez de la demanda, una distorsión del mercado que ha afectado a los precios en origen, en este inicio de campaña.

 

La ciruela se mantiene y la cereza mejora
Por lo que concierne a la ciruela y la cereza, localizadas fundamentalmente en Extremadura, la primera se mantiene y la segunda mejora sus producciones respecto el año pasado, pero aún no se equipararía a los kilos obtenidos en un año normal, fruto de las lluvias primaverales y de las heladas acaecidas. En melocotón y albaricoque también cae la producción respecto el año pasado, que ya fue corto en comparación a la media de los últimos cinco años.

En Cataluña, las heladas han afectado a principales zonas productoras como Lleida, donde se espera una caída de la producción de un 40% respecto a un año normal en albaricoque y melocotón y nectarina. La zona del Segrià, principal comarca productora de albaricoque de Lleida, la más afectada con pérdidas del 70% aproximadamente de la producción en este cultivo. En cereza, la afectación que tuvieron las lluvias primaverales ha dañado sobretodo las variedades más tempranas, pero el cultivo también lo fue por las heladas, aunque en menor grado, provocando entre un 20 y un 30% de pérdidas de producción.

Unión de Uniones considera que la pérdida de kilos en los árboles «implicará una mejora de su calidad e insta a las personas consumidoras a aprovechar la excelente calidad de la fruta, apostando por un consumo de proximidad y temporada y como actitud para apoyar a los fruticultores españoles y luchar contra la España vaciada».

La organización pide que las empresas del sector en España defiendan unos precios acordes con la situación de la oferta y que permitan compensar la pérdida de producción que ha padecido el productor a causa de los daños climatológicos de esta campaña.

Asimismo, insta a las CC. AA. a realizar un seguimiento meticuloso de las pérdidas padecidas con el objetivo de contribuir a «una fiscalidad justa» y que tenga presente las pérdidas padecidas de cara a la tributación del IRPF 2021, para los agricultores que tributan por el sistema de módulos del IRPF.

Leer más

Jornadas Fruticultura