El sabor es la solución a la crisis de fruta de hueso

Europa vive una sobreproducción de fruta de hueso como consecuencia de las buenas campañas que tuvo el sector hace 6–8 años y que llevaron a la plantación de miles de nuevas hectáreas. Esas plantaciones están ahora en su plena capacidad productiva aportando a los mercados una gran cantidad de fruta.

El veto ruso aconteció en agosto de 2014, hace ya 5 años, y el efecto ha sido que toda la producción que se enviaba a Rusia, entre 200.000 y 300.000 t anuales se ha quedado en Europa y con pocas posibilidades de buscar mercados alternativos debido al tipo de producto.

Otro factor que, a su vez se suma a los anteriores, es la disminución del consumo de fruta de hueso en los hogares españoles. Según un análisis que realizó la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios en el año 2018 el consumo fue un 9% inferior respecto a 2017 y de un 23% respecto a la media de los últimos 5 años.

Si sumamos estos dos efectos, ya nos damos cuenta de porqué en las 4 últimas campañas el precio de la fruta de hueso ha sido desastroso, únicamente pudiendo respirar un poco alguna campaña que por causas climatológicas ha hecho disminuir la producción.

El caso es que en estos momentos los países del Sur de Europa tenemos un exceso estructural de fruta de hueso y sin posibilidad de enviarla a otros mercados. Hay que tener en cuenta que este tipo de fruta es muy perecedera y difícilmente exportable a otros países. Siempre puede haber algunas variedades o mercados lejanos a donde se envíe algo, pero la cantidad de fruta a desviar hacia ellos está siendo muy pequeña.

La única salida posible a esta crisis es la obtención de nuevas variedades con mejor sabor que las variedades antiguas. Los mejoradores tienen que tener en su punto de mira al consumidor final y entender que si no se centran en este propósito son los principales causantes de esta crisis.

Por suerte, parece que este mensaje está ya calando en el sector y hoy en día podemos encontrar variedades muy dulces y de una calidad gustativa exquisita. Además, también tienen una apariencia exterior atractiva para el consumidor y son productivas para el agricultor.

Desde hace años, todas las especies de distintas frutas y hortalizas frescas han ido incrementando su gama varietal en base a productividad, ampliación de calendario, resistencia a manipulación y mejor shelf life. Muchas de las empresas obtentoras ya se dieron cuenta de que para mantenerse en el mercado debían además incluir un buen sabor.

La fruta de hueso parece que llega de los últimos productos a este fenómeno, pues todavía tenemos muchas variedades, que, aun siendo nuevas, no cumplen las expectativas de los consumidores. No obstante, ya se empiezan a ver clubs o marcas de series de variedades que comercialmente intentan diferenciarse y en general tienen mejor sabor que el resto de variedades.

El futuro de la fruta de hueso pasa por diferenciar su producto, pero siempre y cuando se parta de la premisa de que una fruta sin un buen sabor no tiene hueco en el mercado. 

Javier Provedo. Gerente Viveros Provedo – Miembro de la sección de Frutal y Berries de Anove

Publicado en Revista de Fruticultura nº72

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