El Itacyl continúa investigando e innovando en el cultivo del pistacho

 

 

 

 

 

 

Su adaptación a determinadas zonas de la meseta, su rentabilidad y su alta demanda hacen del pistacho una interesante alternativa a los cultivos tradicionales en Castilla y León. En esta línea, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), en colaboración con empresas productoras de esta Comunidad Autónoma, lleva a cabo diversos proyectos de investigación, con el fin de estudiar la adaptación del cultivo de pistacho y otros frutos secos. Así, este centro ha informado que en el marco de un proyecto europeo se trabaja en la caracterización agronómica y productiva en diversas zonas de cultivo, discriminando las que tienen mejores y peores posibilidades mediante la elaboración de un mapa que refleje las áreas más idóneas.

Además, el Itacyl ha señalado que se están llevando a cabo labores de evaluación y conocimiento de las cualidades de diversas variedades de pistacho y portainjertos en diferentes zonas ambientales de Castilla y León, así como la evaluación de dos variedades en cultivo ecológico frente al cultivo tradicional. El objetivo de este proyecto se centra «en la descripción de las características de este fruto seco y la evaluación de sus cualidades nutritivas para determinar si el clima de Castilla y León le confiere, o no, cualidades relevantes».
 

Agricultura de precisión
Por otro lado, el Itacyl trabaja en un sistema de homogeneización de la producción de pistacho basado en el uso de herramientas y técnicas de agricultura de precisión para la gestión integral de las explotaciones. «El uso eficiente del agua de riego, la ecofisiología de los cultivos o conocer las plagas y enfermedades asociados a los mismos serán factores determinantes en la evaluación de nuevas variedades agrícolas adaptadas a las diferentes zonas agroclimáticas de Castilla y León», han indicado las mismas fuentes.

Todos estos estudios han permitido determinar que, teniendo en cuenta los condicionantes climáticos de esta Comunidad Autónoma, las zonas más idóneas para la implantación del cultivo del pistacho son el suroeste de la comunidad y sur de Valladolid, si bien los rangos de las medidas y cálculos para determinar si una zona es apta o no para esa implantación tendrán que ser lo más ajustados al área concreta de estudio para valorar su viabilidad.

Y aunque existen otros condicionantes que hay que tener en cuenta y que pueden influir en la rentabilidad del cultivo, tales como los edáficos, topográficos y agronómicos, que necesitan de su correspondiente estudio y evaluación para determinar su idoneidad, el pistacho «se presenta como una alternativa más que interesante para su progreso en Castilla y León». De momento, ya se ha triplicado la superficie en los últimos tres años hasta acercarse a las 1.900 hectáreas. Zamora y Valladolid concentran prácticamente el 70%.
 

Colaboraciones con empresas
En la Planta de Procesos y Productos Innovadores del Itacyl, dentro del proyecto ‘Reinova’, se ha colaborado en el desarrollo de un snack novedoso, saludable y diferenciador. Se trata de un ‘snack’ o aperitivo tipo barrita y crema de pistacho con la empresa Ysolkrea y enriquecido con espirulina que potencia el color verde del mismo y mejora el perfil antioxidante de su harina.

Por otro lado, en el Centro de Biocombustibles y Bioproductos de Villarejo de Órbigo, a través del proyecto cofinanciado con fondos Feader Agroreceovery se trabaja junto a la empresa Agroforestal Esla, en la identificación, la extracción y purificación de compuestos bioactivos de alto valor añadido presentes en la piel del pistacho, utilizando tecnologías verdes, sostenibles y fáciles de implementar. Asimismo, se está trabajando en la identificación de aplicaciones innovadoras que permitan incorporar estos compuestos en nuevas cadenas de valor que mejore la viabilidad de los productores.

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