AEPLA considera desproporcionada y desafortunada la restricción de 3 neonicotinoides

Los Estados miembros de la Unión Europea (UE), entre ellos España, han decidido por voto mayoritario la restricción (prácticamente) definitiva de 3 insecticidas neonicotinoides que ya encontraban en suspenso desde 2013. Se trata de la clotiadinida, el imidacloprid y el tiametoxam. AEPLA ha señalado que no por esperada la decisión «deja de ser desafortunada».

La decisión está basada en el informe negativo emitido por la EFSA (Agencia de Seguridad Alimentaria Europea), que concluye que estos productos representan un riesgo para las abejas y otros polinizadores. Sin embargo, no se han tenido en cuenta los informes desarrollados por ANSES (French Agency for Food, Environmental and Occupational Health & Safety) y JRC (Joint Research Center) sobre la disponibilidad y viabilidad de alternativas que protejan los cultivos.

«Desproporcionada por el tremendo daño que esta decisión puede significar para el futuro de la agricultura en Europa, volvemos a asistir a la toma de decisiones arbitrarias en Europa. Una vez más, no se considera el impacto negativo cierto, y se aceptan ciertas hipótesis a las que determinadas campañas mediáticas pretenden conceder la condición de verdades absolutas, sin base científica, y que lamentablemente gobiernan Europa en los últimos tiempos», ha manifestado Carlos Palomar, director general de AEPLA.

Para añadir que además es «muy desafortunada por no considerar los estudios independientes llevados a cabo en los diferentes estados miembros, entre ellos España, demostrando que el uso correcto de estos productos no perjudica la salud de las abejas, y segundo, porque el proceso de decisión se ha basado en el criterio de peligrosidad, ignorando las medidas de mitigación de riesgos. Estamos muy decepcionados por el voto a favor de España».

Desde AEPLA se indica que la salud de las abejas ha sido una preocupación prioritaria para la industria de semillas y fitosanitarios, tal y como sus empresas han venido demostrando a través de programas de protección de las abejas en cultivos que son atractivos para ellas. La propia tecnología ahora rechazada aporta un beneficio excepcional a la agricultura protegiendo a los cultivos con un mínimo impacto ambiental por su eficacia a bajas dosis y el tiempo de protección que proporcionan.

A pesar de esta decisión, habrá que esperar al Tribunal Superior de Justicia Europeo, que dictaminará si fueron correctas las primeras prohibiciones realizadas en 2013. Mientras tanto, «eliminando al chivo expiatorio, no se abordan en profundidad, y de manera integral, todos los problemas de salud y de falta de hábitats de los polinizadores», ha afirmado la asociación.
www.aepla.es

Publicidad

 

 
  
  

Newsletter

Suscríbete a nuestra Newsletter

Ejemplar gratuito

Publicaciones recomendadas

   
 
  
 
  
 
 

Jornadas Fruticultura