María José Rubio–Cabetas, investigadora del CITA

María José Rubio–CabetasEntrevista
María José Rubio–Cabetas, investigadora del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA)

‘Hay experiencia con variedades de almendro, pero ensayos de portainjertos hay pocos’

María José Rubio Cabetas, investigadora del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), especialista en portainjertos de melocotonero y almendro y colaboradora en programas de mejora genética privados, nacionales y europeos, asegura que, en tiempos de expansión mundial del almendro, toma relevancia el portainjerto, el gran olvidado en el cultivo de este frutal.

¿Cuántos años lleva trabajando en mejora genética de portainjertos de almendro?
En el CITA comenzaron los trabajos en los años 80, yo me incorporé en el año 1989. En este tiempo se han sacado cinco portainjertos, dos selecciones de ciruelos ‘Pollizos’: ‘Monpol’ y ‘Montizo’, con estos ya se observó la compatibilidad con las variedades de almendro que estaban entonces en el mercado, en el año 88. Después se han licenciado otras obtenciones, fruto del programa de mejora genética: ‘Garnem’, ‘Felinem’ y ‘Monegro’, que son cruzamientos de almendro con melocotonero, son los llamados híbridos rojos, a los que se les incorporó la resistencia a nematodos agalladores además de su resistencia a suelos calcáreos, típicos de la cuenca Mediterránea.
‘Garnem’ se ha vendido muchísimo, es un portainjerto obtenido por un mejorador de almendro y para almendro, pero al ser un híbrido de almendro–melocotonero se ha utilizado muchísimo para melocotonero.

¿El sector del melocotón le debe mucho al del almendro?
El portainjerto es el gran olvidado en el cultivo frutal. Ensayos con almendro no hay tantos como con melocotonero. En el CITA se ensayaron todos los híbridos con una variedad de almendro en el año 1996 tanto en secano como en regadío, a posteriori su expansión ha sido con muchas variedades de melocotonero en distintos tipos de suelo y en regadío.
El almendro seguía siendo un cultivo más rústico y demandaba menos novedad. Lo que está claro es que nuestro portainjerto ‘Garnem’ ha funcionado muy bien para melocotonero y, por supuesto, visto su origen tiene que funcionar para el almendro.

¿En qué está trabajando?
Estamos trabajando en mantener las buenas características de lo que ya hemos mejorado, siempre sumando, aportando a la resistencia a nematodos otras enfermedades del suelo. Ahora con la intensificación y mecanización del cultivo, el sector pide patrones de menor vigor. Hay que darle pues menos vigor sin perder lo que ya habíamos conseguido. Otra característica en estudio es la sincronización patrón variedad, cómo influye el patrón en la variedad. Es un aspecto importante porque ahora se está plantando almendro desde el sur de Francia hasta el norte de Marruecos y Argelia, hay que ver que todos los portainjertos y las variedades se sincronizan bien. Tenemos que combinar bastantes aspectos. Algunos aspectos sabemos qué padre nos los proporciona. La resistencia a nematodos ya sabíamos que era de un portainjerto americano, hoy también la tienen nuestros híbridos. Ahora tenemos que aunarlo con otros genotipos más pequeños, para obtener portainjertos de bajo vigor sin perder lo que ya habíamos obtenido.

¿En qué fase estamos desde que el sector pide árboles con menos vigor?
Posterior a nuestro programa se han obtenido portainjertos enanizantes y están ya en el mercado, pero hay que seguir investigando para que se adapten a todo tipo de situaciones edafoclimáticas. El programa de la empresa Agromillora ha obtenido portainjertos que controlan el vigor. Algunos con muchas exigencias en horas frío, por ello debemos estudiar bien su adaptación a otros climas más cálidos como en el norte de África. Por ello siempre hay que ensayar los patrones en muchos y diferentes tipos de suelos y climas.

Además de la resistencia a nematodos, ¿qué más estudian?
Principalmente las enfermedades que afectan a los patrones, las que afectan al cuello y a la raíz, que normalmente son hongos, como Phytophthora y Armillaria.

¿Cuándo estará en el mercado ese portainjertos que tiene todas las resistencias, es más pequeño y será compatible con otras variedades?
En unos 8–10 años. Se tiene que sacar al mercado algo bastante contrastado, no solo la compatibilidad de injerto, sino con las suficientes pruebas de propagación y producción en todo tipo de suelos.

En esta enorme cantidad que se está plantando de almendro, ¿se está seleccionando bien la planta?
Se está buscando agua y donde hay agua se planta, creo que mucha gente se va a equivocar. Personalmente pienso que la mayoría de la gente no hace ni un análisis de suelos inicial. En estos momentos no hay experiencia ni solución para cualquier tipo de suelo. Este gran interés ha pillado desprevenidos a los viveros y a los mejoradores de portainjertos. Hay mucha experiencia con las variedades, pero ensayos de portainjertos hay menos, hay algunos que no están ensayados con las variedades más recientes, otros que sí lo estaban, en este momento es más lenta su producción. Es el ejemplo ‘Montizo’, un ciruelo del que nosotros tenemos experiencia con la compatibilidad con almendro. Con las variedades tradicionales Largueta y Marcona y algunas más viejas no había ningún problema, pero faltaría el ensayo con todas las variedades que están saliendo nuevas al mercado. Va más rápida la demanda del mercado que la investigación.

¿Investigan también en almendros de secano pensando en el cambio climático?
Tenemos experiencia en secano con los híbridos rojos en suelos calcáreos y profundos, que funcionan igual que los patrones francos, pero el almendro en secano tiene un margen de mejora más limitado en cuanto a producción. Nunca va a ser tan productivo como el de regadío.
Lo que ha cambiado en este cultivo es que se le trata como un frutal competitivo, se le ha dotado de agua. Lo que estamos haciendo en secano es ensayar el híbrido rojo ´Monegro’ que es más eficiente en el uso del agua y se comportó mejor en secano con melocotonero y ver su producción en secano con almendro. Los ensayos están en marcha, pero para tener datos concluyentes hay que esperar por lo menos 6–7 años. También hay que tener en cuenta que no es lo mismo un secano con 400 metros cúbicos que uno de 600 metros cúbicos, no es lo mismo un secano de Huelva que el de los Monegros.

¿Colabora con alguna empresa?
Con Agromillora hacemos ensayos de propagación. Me interesa trabajar con una empresa viverística porque insisto en que la primera característica de un buen portainjerto es que propague bien y la capacidad de propagación la tiene la empresa viverística, ya sea estaquillado ‘in vivo’ o micropropación, ‘in vitro’. Con las nuevas técnicas de microinjerto, el trabajo de injertar y propagar es más rápido. Si además son empresas que conocen muy bien el mercado interesa porque conocen la demanda en diferentes tipas de suelos. No es fácil conocer las necesidades de almendros en los suelos de Argelia y Chile.

¿Hay empresas españolas que buscan tierras en Marruecos o son empresarios locales?
Yo diría que son empresarios locales de Marruecos con dinero, que está invirtiendo en grandes fincas. En algunos casos, las empresas españolas son las que proporcionan la planta y hacen trabajo de consultoría por la experiencia en fruticultura que hay en España.
Rosa Matas, Lleida.

Publicado en Revista de Fruticultura nº53

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