La fruta ecológica: De alternativa a negocio

Los españoles compran un 10% más de fruta ecológica que hace un año, aunque el precio se haya incrementado. Ésta es una de las conclusiones del informe anual sobre ‘Tendencias de consumo y confianza de los consumidores’ de la consultora Nielsen. El documento refleja que la adquisición de fruta ha dejado de ser una moda para pasar a ser una necesidad que se traduce en «la preocupación de los españoles por los alimentos que ingieren».

La producción de fruta ecológica ha abandonado la consideración de interés pasajero para «erigirse en una actividad económica fuerte y un sector normalizado dentro de la industria agroalimentaria», tal como asegura el presidente de la Federación Española de Empresas con Productos Ecológicos, Francisco Robles. En los últimos años, el consumo de alimentos ecológicos, entre ellos la fruta, ha ido creciendo de forma exponencial y la demanda se ha adaptado a la oferta, procedente del comprador extranjero.

A nivel global, los cultivos que más han aumentado en el ámbito ecológico son el viñedo y el olivar. En el caso de los frutales, las dificultades técnicas para el manejo y el control de las plagas se añaden al reto pendiente de la comercialización en los mercados internos. Aún así, los agricultores los ven como un negocio rentable por las liquidaciones altas que ofrece, aunque reclaman investigación para hacerlos más viables.

 

Cultivo complicado y venta exterior

Pese a las mejoras en los cultivos y en los canales de comercialización, «la fruticultura ecológica destaca por tener pocos agricultores y una producción escasa». Así la define el presidente del Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (Ccpae) y propietario de la empresa de alimentos ecológicos Cal Valls, Daniel Valls. De hecho, los datos del Ccpae muestran como entre 2003 y 2013 la superficie de frutales ecológicos en Cataluña se ha multiplicado por cuatro, pero pasando de las 110 a las 447 hectáreas.

Valls recuerda que la venta todavía se centra demasiado en el mercado exterior. Así, señala la dependencia de las importaciones. «Aún tenemos que comprar pera y manzana a Francia y a Italia para suministrar la demanda interior». Respecto a otros sectores agrícolas más desarrollados, como el viñedo y el olivar, el presidente del Ccpae incide en que «la fruta ecológica resulta un cultivo muy complicado técnicamente que requiere fincas muy grandes y un control exhaustivo de las plagas».

A pesar de esas dificultades, Valls admite que los payeses apuestan por esta técnica porque «genera unos precios altos y razonables». Además, reconoce que el ciudadano ha logrado entender que producir fruta ecológica tiene unos costes más elevados desde el punto de venta del manejo, los sistemas de cultivo y la mano de obra. Por eso, «la cosecha en fresco es menor y el margen comercial debe ser mayor», añade.

 

Investigación en plagas

Uno de los retos pendientes de la fruticultura ecológica sigue siendo la lucha contra las plagas. En este sentido, desde el Ccpae reclaman a la Administración que incremente la investigación en este campo. Tanto los productores como los investigadores asumen que la problemática se arrastra desde hace una década. El Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) trabaja desde entonces en la búsqueda de técnicas para su control.

La investigadora e ingeniera agrónoma del IRTA, Georgina Alins, precisa que desde la entidad «recomendamos el cultivo de variedades de manzana ecológica con moteado que sean resistentes a las plagas». Este consejo topa con las exigencias de las empresas distribuidoras que, en muchas ocasiones, demandan una fruta con un aspecto externo impecable. Sin embargo, Alins anima a los agricultores a que intensifiquen esta vía, «ya que es la única que garantiza que no solo se cumplen los requisitos de seguridad alimentaria, como en la fruticultura tradicional, sino que se realizan prácticas respetuosas con el medio ambiente».

Para contrarrestar esta tendencia, Alins apunta la necesidad de fomentar la educación del consumidor mediante campañas de promoción para que a través del etiquetado conozca las condiciones en las que se ha producido la fruta. Para el payés que se dedica al cultivo de fruta ecológica, el hándicap se encuentra en que debe producir variedades que en ocasiones no quiere el mercado. Entre la Administración y los productores «deben ser capaces de resaltar los activos de seguridad para el medio ambiente que aportan y la intervención mínima de fitosanitarios».

 

El papel del Ccpae

Otra de las necesidades de la fruta ecológica radica en la importancia de que disponga de un certificado de calidad que la legitime frente al consumidor. El Ccpae se convirtió en el año 2005 en la primera autoridad pública de control de la producción ecológica acreditada en Europa por una norma solo de obligado cumplimiento para los organismos privados de control.

Este organismo también se encarga de elaborar cada dos años un cuaderno de normas que recoge técnicas y procesos admitidos en la agricultura ecológica. El Ccpae otorga la certificación ecológica a todos aquellos productores que garantizan que sus productos han sido producidos o elaborados siguiendo las normas de la agricultura ecológica, y que han sido controlados en todo su proceso de producción, elaboración, envasado y comercialización.

Dentro de esta categoría, se encuentra la fruta ecológica, producida sin abonos ni pesticidas de síntesis química (fungicidas, insecticidas o herbicidas). Es decir, sin residuos de estas sustancias. Solo se utilizan abonos orgánicos y minerales naturales y se limita la fertilización de nitrógeno. En este tipo de sanidad, se utilizan los métodos preventivos y solo se usan fitosanitarios naturales.

 

La fruta ecológica, a la cabeza del consumo

El barómetro Aecoc Shopper View concluye que un 35% de los consumidores incluye en su lista de la compra los productos ecológicos. Liderando el ranking está la fruta, que supone un 59% de las compras. En la encuesta, los compradores aseguran en un 71% de los casos que la fruta ecológica y el resto de los productos los consume toda la familia. Respecto a los motivos que les impulsan a adquirir este tipo de productos, un 22% de los ciudadanos asegura que lo hace porque son más saludables. El mismo estudio señala que al 90% de las personas le gustaría comprar más productos ecológicos. Aún así, el precio influye en la decisión de adquirir la fruta ecológica. A un 65% de los encuestados le supone un factor de freno.

[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"1996","attributes":{"class":"media-image alignleft size-full wp-image-7581","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"550","height":"316","title":"Supermercado","alt":""}}]]

Los esfuerzos por acercar la fruta ecológica al consumidor se concretan en iniciativas como la de la cooperativa ‘2147 mans’ (2147 manos). La entidad ha iniciado la distribución de frutas ecológicas, como la manzana golden, la pera conference, la naranja y la mandarina, a través de un acuerdo con el grupo Bonpreu, que desde el año 2005 vende productos ecológicos y de proximidad. El presidente de Bon Preu, Joan Font, destaca que la colaboración con la cooperativa es «fruto de nuestro compromiso con la proximidad, la calidad y los precios razonables».

 

Evolución de la superficie por cultivos (2003–2013).

  2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Pastos, prados y forrajes 32.472 32.467 34.740 37.260 42.362 49.640 56.269 57.791 67.356
Bosque, matorrales y recolección silvestre 12.338 13.228 15.671 13.038 14.123 15.963 16.379 16.726 19.869
Viña 1.227 1.378 1.671 2.241 3.619 4.597 5.316 5.616 7.790
Olivos 2.412 2.318 2.261 2.704 3.199 3.906 4.620 4.638 5.984
Cereales y leguminosas para grano 1.943 1.967 2.125 2.811 3.328 3.884 3.802 3.965 4.564
Barbecho, adobo verde y páramo 2.522 2.744 2.357 2.573 2.925 3.086 3.070 3.053 3.318
A. frutos secos 828 764 748 925 1.072 1.430 1.849 1.963 2.136
C. hortalizas 210 223 210 237 317 395 496 549 657
Frutales 112 136 198 264 323 366 414 444 477
A. cítricos 13 29 31 143 159 124 119 116 129
Cultivos industriales 41 61 30 82 33 49 31 37 38
Plantas aromát., medicin. y cosmét. 39 24 24 26 24 27 28 27 37
Raíces/tubérculos por consumo humano 13 10 11 12 10 20 21 26 33
Semillas y viveros 9 1 3 5 11 19 18 20 17
Otros 9 7 14 7 7 0 2 2 2

 Fuente: Ccpae.

 

Valor social y logística

Font revela que «nos ha parecido una opción preferente porque tiene un componente de proximidad, ecológica y con un gran valor social». Por su parte, el presidente de la cooperativa ‘2147 mans’, Carles Díaz, señala las posibilidades que ofrece la alianza para «ofrecer productos de la tierra, ecológicos, de calidad y asequibles para el público en general». La entidad apuesta como punto fuerte por la fruta fresca, recién recogida del árbol.

Con la iniciativa, se supera una de la limitaciones de la comercialización de la fruta ecológica, ya que se consigue llegar al consumidor controlando toda la cadena alimentaria: desde el cultivo, pasando por la producción y la distribución. Uno de los agricultores socios del proyecto de ‘2147 mans’, Andreu Vila, comenta que los productores «hemos intentando equilibrar la oferta con la demanda para suministrar a una gran cadena de distribución».

Cada mañana, la cooperativa recibe un pedido del grupo Bonpreu para que lo sirva al día siguiente en el centro logístico de la cadena distribuidora. Así, cada día la fruta ecológica se recogerá del campo, almacenará y se envasará en una bandeja o en cajas. Desde ‘2147 mans’ se insiste en que el objetivo del proyecto es «posicionarse como una oferta de fruta y de productos ecológicos de calidad a un precio asequible».

 

Los retos pendientes

La fruta ecológica se mueve entre el conocimiento insuficiente por parte del consumidor español y la alta dependencia del mercado exterior. Las cooperativas suelen enumeran cuatro razones que dificultan la expansión de la comercialización de la fruta ecológica: el diferencial de precios respecto a los productos convencionales, los periodos largos de reconversión desde un cultivo estándar, un mayor coste de producción y la complejidad para regular el uso de semillas y abonos.

España e Italia se sitúan a la cabeza en la producción ecológica, pero el consumo interno español tan solo cubre un 28% de la cuota. De la misma forma, el gasto medio por habitante se reduce a 12 euros por persona y año, 16 por debajo de las cifras de la Unión Europea (UE).

El sector de la fruta ecológica puede aprovechar la moda de los circuitos cortos de comercialización para ganarse un espacio en el mercado. Según el Magrama (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente), en 2013 cerca del 10% de consumo alimentario en el hogar en España se ha realizado a través de estos canales. La vía permite al productor disminuir los intermediarios a través de la venta directa por correo, internet, las tiendas de productores, ferias o mercados locales.

Las nuevas tendencias del consumo, que conducen a la búsqueda progresiva de productos sanos, naturales y dotados de una identidad vinculada a un territorio (montaña, espacio protegido, etc.) abren nuevas oportunidades de mercado a los productos de las zonas rurales. Eso sí, es necesario estructurar al sector y que se una en plataformas de venta profesionales.

D. Rodríguez. Lleida.

Artículo publicado en Revista de Fruticultura nº 34

 

Publicidad

Newsletter

Suscríbete a nuestra Newsletter

Ejemplar gratuito

Publicaciones recomendadas

 

 

Jornadas Fruticultura