El CGC lamenta que el acuerdo de Mercosur deje sin protección al zumo y la ‘mancha negra’ ya no sea plaga prioritaria

Brasil es tras China el segundo mayor productor de cítricos, con grandes plantaciones adaptadas para su transformación en jugos, que se exportan en un 95%, siendo la UE su primer destino

 

El CGC ha lamentado en un comunicado que en las últimas fechas se hayan consumado dos decisiones comunitarias que, a juicio de esta entidad, podrían tener un «gran impacto» en la citricultura española. Por un lado, el 28 de junio se confirmó el acuerdo con Mercosur para un nuevo tratado que «favorecerá las importaciones masivas y baratas de zumo de naranja brasileño», además de facilitar las de cítricos en fresco en contraestación de sus países miembros (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, que son menos relevantes pero con potencial de crecimiento y solaparse con la producción nacional). Por otro, se ha conocido la propuesta de la CE para el listado de plagas prioritarias del nuevo reglamento en materia de sanidad vegetal, que excluye la ‘mancha negra’ (Citrus Black Spot, CBS). La también llamada Phyllosticta citricarpa «ha sido descartada a última hora, pues en los análisis del panel de la EFSA (European Food Safety Authority) sí aparecía, y poco después de conocerse, a raíz de darse rechazos en cítricos importados de Túnez, que el citado hongo podría estar presente en este país, lo que agrava la amenaza para los campos españoles», según el CGC.

El presidente de la asociación de exportadores privados de cítricos, Manuel Arrufat, ha manifestado al respecto que «parece que Bruselas ha vuelto a cerrar otro acuerdo con total opacidad, sin realizar informes de impacto previo para los actores económicos afectados y usando a la agricultura como moneda de cambio». Así, el CGC ha indicado que lleva años «reclamando a la UE sin éxito la documentación sobre la marcha de la negociación y advirtiendo de las graves consecuencias que sobre la citricultura tendría una apertura como la acordada en beneficio del zumo de naranja brasileño, cuyos aranceles –a falta de conocer el texto– podrían desaparecer». En este sentido, cabe destacar que Brasil es tras China el segundo mayor productor de cítricos, con grandes plantaciones adaptadas para su transformación en jugos, que se exportan en un 95%, siendo la UE su primer destino. Por ello, Arrufat ha señalado que «la UE puede que haya logrado que Brasil siga en el Acuerdo de París contra el cambio climático, pero debería considerar los informes que alertan del gran impacto ambiental y pésimas condiciones laborales con las que trabajan estas multinacionales».

CGC ha resaltado que la industria española tiene gran valor estratégico. Su rol, a la hora de descongestionar el mercado en fresco y de valorizar las segundas calidades (pequeños calibres, defectos de piel…), es clave: en campañas con cosechas de entre 6,5 y 7,5 millones de toneladas absorbe volúmenes del 17/20% de la cosecha; en las más cortas, próximas a los seis millones, también procesa el 13/14%. En este sentido, «la amenaza de la oferta brasileña más barata afecta también al zumo directo en el que España se ha especializado, de mayor calidad y valor añadido que el concentrado y que, al contrario que aquel, no tiene ni azúcar, ni agua, ni conservantes añadidos y al que tan sólo se le aplica un tratamiento de flash pasteurización y conservación en frío».

Asimismo, recientemente se ha conocido también que la CE ha limitado a 19 el listado de plagas que merecerán la condición de prioritarias y que ha eliminado la mención al citado CBS. Por tal concepto, Bruselas entiende aquellas enfermedades con repercusiones más graves sobre la economía, el medio ambiente y la sociedad, «plagas cuarentenarias que estarán sujetas a medidas más estrictas de vigilancia, planes de acción para su erradicación, de contingencia y que, por todo ello, dispondrán de una mayor cofinanciación de la UE».

En las alegaciones presentadas el CGC lamenta «el caprichoso criterio seguido, basado en no considerar las altas pérdidas de calidad que este hongo provoca como pérdidas de producción». Para un sector volcado en el mercado en fresco como el español «la pérdida de calidad por CBS debería equipararse a la de producción puesto que el daño sobre la fruta supone que esos frutos no pueden comercializarse», razona el documento presentado por el CGC. La exclusión por tal motivo, «no se aplica a otras dos plagas catalogadas en la propuesta como prioritarias en las que sí se equiparan –al contrario que con la mancha negra– pérdida de producción y de calidad: ‘Cocotrachelus nenuphar’ y ‘Anthonomus eugenii’».

Los fondos para la mayor vigilancia del CBS son determinantes porque, al contrario de lo que venían sosteniendo los países donde esta plaga es endémica (Brasil, Argentina y Sudáfrica), este peligroso hongo ha demostrado ser capaz de aclimatarse al Mediterráneo. Así lo ha venido advirtiendo la EFSA y «así lo parece acreditar ahora el hecho de que en marzo y abril se localizasen en puertos franceses hasta siete partidas de cítricos procedentes de Túnez que padecían ‘mancha negra’». «La CE, de hecho, ha ordenado la suspensión de estas exportaciones a la UE a la espera de enviar una inspección a este país», ha añadido el CGC, que confía en que, una vez confirmada su presencia, «se modifique la normativa para vetar las importaciones de cítricos a partir del quinto rechazo portuario».

 

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